La Justicia tucumana imputó al estudiante de la Facultad de Psicología de la UNT que quedó bajo investigación por una publicación amenazante en redes sociales contra docentes de la carrera. El joven, identificado como Marcelo Trejo, de 24 años, seguirá el proceso en libertad, aunque con restricciones de acercamiento a la institución y a los profesores involucrados.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, el episodio se originó después de que el alumno reprobara un examen de Introducción a la Psicología rendido en condición de libre, el 27 de marzo. Entre el 12 de marzo y el 4 de abril habría difundido en su cuenta de Instagram una imagen de un arma dentro de una mochila, acompañada por un mensaje violento dirigido al ámbito académico.
Cómo se activó la causa y qué hallaron en el allanamiento
La investigación tomó impulso cuando una ayudante estudiantil advirtió la publicación, realizó una captura de pantalla y avisó a la docente a cargo. A partir de esa alerta, las autoridades de la facultad hicieron la denuncia policial y el Ministerio Público Fiscal avanzó con medidas urgentes ante la posibilidad de que el alumno se presentara nuevamente a rendir en la sede universitaria.
Con autorización judicial, efectivos policiales allanaron una vivienda del barrio Oeste II, donde aprehendieron al sospechoso y secuestraron su teléfono celular, un iPhone 13, que no tenía tarjeta SIM ni memoria externa. Luego, en audiencia, la auxiliar fiscal Jimena Castro formuló cargos en su contra como presunto autor del delito de amenazas.
El juez rechazó el arresto domiciliario, pero dictó restricciones
Durante la audiencia, la fiscalía pidió que Trejo quedara bajo arresto domiciliario para resguardar la investigación y evitar eventuales presiones sobre docentes y alumnos que deban declarar. La defensa, en cambio, sostuvo que la publicación no estuvo dirigida de manera directa contra una persona determinada y cuestionó que pueda encuadrarse penalmente como una amenaza.
Finalmente, el juez Eduardo González dio por formulados los cargos, pero no hizo lugar al pedido de arresto domiciliario. En cambio, resolvió que el estudiante continúe en libertad mientras avanza la causa, con medidas de coerción de menor intensidad y una prohibición de acercamiento tanto a la Facultad de Psicología como a los docentes señalados en el expediente.
