Atlético Tucumán dio una de sus mejores muestras futbolísticas del año, aplastó 3 a 0 a Talleres de Córdoba por los 16avos de final de la Copa Argentina y alimentó una ilusión que hace semanas parecía impensada: el equipo empieza a parecerse a Julio César Falcioni.
Con goles de Renzo Tesuri, Lautaro Godoy y Nicolás Laméndola, el “Decano” construyó una victoria contundente y, sobre todo, convincente. Porque además del resultado, dominó el partido con autoridad, intensidad y una idea de juego cada vez más definida.
Atlético volvió a apostar por el esquema 4-1-4-1 que viene consolidando Falcioni y apenas realizó una modificación respecto del equipo que había vencido a River Plate en el cierre del Apertura: el ingreso de Luciano Vallejo por el lesionado Gastón Suso.
Sin cambios revolucionarios ni nombres rutilantes, el equipo mostró una transformación futbolística evidente. Más agresivo, más compacto y mucho más peligroso cada vez que aceleró en ataque.
El golpe llegó rápido. A los tres minutos, Laméndola filtró una pelota al área y Tesuri apareció por sorpresa para definir y poner el 1 a 0. El inicio frenético reflejó exactamente lo que pretende Falcioni: un equipo vertical, reactivo y eficaz para aprovechar los espacios.
Aunque Talleres tuvo más posesión y buscó lastimar con el brasileño Rick y Ronaldo Martínez, el “Decano” respondió con solidez defensiva y una gran actuación de Luis Ingolotti, clave para sostener la ventaja.
La diferencia incluso pudo haber sido mayor en el primer tiempo, pero el arquero Guido Herrera evitó una goleada temprana.
En el inicio del complemento, Talleres intentó reaccionar y tuvo sus mejores minutos. Ronaldo Martínez llegó a convertir el empate, aunque la jugada fue invalidada por posición adelantada. Parecía el momento más delicado para Atlético, pero el equipo tucumano respondió con personalidad.
Allí apareció Godoy con una corrida demoledora para marcar el 2 a 0 y golpear definitivamente a la “T”. A partir de ese momento, el conjunto cordobés se desmoronó futbolísticamente.
El tercero llegó tras un centro de Leandro Díaz que Laméndola conectó de cabeza para cerrar una noche redonda para el “Decano”.
Más allá de algunos errores de definición —especialmente de Díaz, que desperdició situaciones claras— Atlético dejó una imagen muy positiva: la de un equipo convencido de su plan, intenso para competir y cada vez más identificado con la idea de su entrenador.
La victoria no sólo lo mete en la próxima fase de la Copa Argentina. También confirma algo que empieza a entusiasmar en Tucumán: el “Decano” recuperó competitividad y comienza a construir una identidad clara dentro de la cancha.
