Tucumán atraviesa un escenario sanitario bajo seguimiento luego de que se confirmara un aumento de los casos de chikungunya, que ya alcanzan los 231 contagios. Frente a este panorama, el Ministerio de Salud intensificó los operativos de bloqueo y la vigilancia epidemiológica, con especial atención en el sur de la capital y en El Manantial.
Las autoridades provinciales decidieron profundizar el monitoreo de pacientes con síndrome febril y reforzar las acciones preventivas para frenar la circulación del virus. El objetivo es contener el brote y evitar nuevos contagios en las zonas donde se detecta mayor actividad.
Sin dengue confirmado, pese al contexto nacional
En contraste con la situación del chikungunya, Tucumán no registra por ahora casos confirmados de dengue. El dato cobra relevancia en un contexto nacional en el que se notificaron cerca de 19.000 casos sospechosos y circulación de tres serotipos del virus.
Desde el sistema sanitario provincial sostuvieron que la ausencia de contagios de dengue en el distrito responde al impacto de las medidas de prevención sostenidas en el territorio. El informe fue presentado durante un encuentro encabezado por el subsecretario de Salud, Marcelo Montoya, junto a otras autoridades y al equipo de Epidemiología.
También preocupa el avance de virus respiratorios
Durante el monitoreo sanitario, las autoridades advirtieron además que a nivel nacional se observa un incremento de la positividad de influenza A. En Tucumán, en tanto, predominan los casos de rinovirus e influenza A, aunque dentro de los valores esperados según los corredores epidemiológicos.
Ante este escenario, Salud volvió a insistir en la necesidad de eliminar recipientes con agua acumulada, limpiar y desmalezar patios y jardines, usar repelente y colocar mosquiteros. También recomendó acudir de inmediato al sistema de salud ante síntomas como fiebre o dolores musculares y articulares.
