La Justicia avanzó este viernes con medidas concretas en la causa por la brutal agresión sufrida por una mujer durante un partido de hockey infantil en el club Universitario de Tucumán. En la audiencia de formulación de cargos, una de las imputadas quedó detenida con prisión preventiva, mientras que la otra deberá cumplir reglas de conducta y una restricción de acercamiento.
La audiencia dejó dos situaciones judiciales distintas
La investigación quedó en manos de la Unidad Fiscal Criminal I, a cargo de Mariano Fernández, y en la audiencia fue representada por la auxiliar Jimena Castro. Allí, Florencia Ortiz, de 28 años, fue imputada como autora de desobediencia judicial, lesiones dolosas graves agravadas por haberse cometido en ocasión de un espectáculo deportivo y amenazas, todo en concurso real.
Por ese cuadro acusatorio, la Fiscalía había pedido 45 días de prisión preventiva. Sin embargo, la jueza resolvió conceder 20 días, al considerar acreditados riesgos procesales vinculados con la gravedad del ataque, el incumplimiento de una restricción anterior y la existencia de mensajes intimidatorios posteriores al hecho.
En el caso de Carolina Ortiz, de 44 años, la acusación fue por participación necesaria en el delito de lesiones dolosas graves agravadas. La magistrada dispuso para ella una batería de medidas por seis meses: prohibición de acercamiento a la víctima y a su entorno, fijación de domicilio y presentación ante la Fiscalía.
Qué reconstruyó la Fiscalía sobre el ataque
Según la acusación, todo ocurrió el 10 de abril, durante un partido de hockey femenino de novena división entre Universitario e IPEF. La víctima, María Teresa Miranda, estaba en el lugar como espectadora cuando se produjo la agresión.
La Fiscalía sostuvo que Florencia Ortiz se acercó hasta donde estaba la mujer, tomó un termo con agua caliente y le arrojó el contenido hirviendo en el rostro. En esa secuencia, Carolina Ortiz habría intervenido sujetándola del cabello. Como consecuencia, la mujer sufrió lesiones que, siempre de acuerdo con la imputación, la dejaron imposibilitada de trabajar por más de un mes.
El expediente no se limita sólo a esa agresión. También se incorporó un episodio previo de desobediencia judicial, ya que pesaba sobre Florencia Ortiz una orden de abstenerse de realizar actos intimidatorios contra Lucas Pontoni. Para la Fiscalía, esa disposición fue incumplida minutos antes del ataque, dentro del mismo club. Además, se añadió un tercer hecho por amenazas, a partir de un mensaje enviado horas después del episodio a una hermana de la víctima.
Un caso de extrema violencia en un ámbito familiar y deportivo
El expediente impactó por la violencia de la secuencia y por el contexto en el que ocurrió: un encuentro deportivo de divisiones inferiores, con presencia de chicos y familias. Ese punto también fue tenido en cuenta por la acusación al agravar la calificación penal de las lesiones.
La resolución de este viernes no cierra la causa, pero sí marca un primer criterio judicial frente a un hecho que generó fuerte conmoción en Tucumán. Con una imputada detenida por 20 días y otra sometida a restricciones, la investigación seguirá ahora con pericias y recolección de testimonios para profundizar la reconstrucción del caso.
