La Justicia dictó cinco meses de prisión preventiva contra Brahian Samir Kaber, agente de la Policía de Tucumán, acusado de haber asesinado de un disparo a Rodrigo Nicolás Díaz, de 27 años, en Villa Angelina. La medida fue ordenada durante una audiencia en la que la Fiscalía expuso la reconstrucción del hecho y señaló presuntas maniobras posteriores para intentar ocultar pruebas.
La acusación fiscal
El caso es investigado por la Unidad Especializada en Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo. Según la acusación presentada en la audiencia, Kaber fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El hecho ocurrió en la zona de calle Ayacucho y pasaje Bazán de Laguna, donde la víctima se encontraba junto a otras personas. De acuerdo con la teoría fiscal, una discusión vinculada al arma del policía terminó con el disparo mortal que impactó en el rostro de Díaz.
El disparo y la reconstrucción del hecho
La Fiscalía sostuvo que Kaber llegó al lugar en una motocicleta Honda Tornado junto a dos mujeres. Antes de retirarse por unos minutos, habría dejado su arma sin cargador a una de ellas.
Cuando Díaz tomó el arma, aparentemente para explicar cómo debía guardarse, el policía regresó, se la quitó, colocó el cargador, la montó y efectuó el disparo. La autopsia determinó que la muerte fue inmediata por las lesiones provocadas.
El intento de encubrimiento y el pedido de perdón
Tras el crimen, el acusado habría escapado del lugar y, según la Fiscalía, intentó instalar la versión de que la víctima se había disparado a sí misma. También se indicó que luego fue a su casa, lavó la ropa que llevaba puesta y descartó un revólver calibre 22 largo y un envoltorio con marihuana en una vivienda abandonada.
Durante la audiencia, Kaber pidió perdón a la familia de Díaz y aseguró que se trató de un hecho accidental. El padre de la víctima rechazó sus disculpas y cuestionó que, si realmente eran amigos, no haya intentado auxiliarlo.
El juez hizo lugar al pedido fiscal y ordenó que el policía cumpla la preventiva en una unidad penitenciaria común. Al fundamentar la medida, remarcó que la condición de uniformado y su conocimiento sobre armas agravan la situación procesal del acusado.
