San Martín de Tucumán sufrió un duro golpe en Salta. Cayó 1 a 0 frente a Gimnasia y Tiro en un partido cerrado, áspero y típico de la Primera Nacional, pero la derrota volvió a dejar al descubierto problemas futbolísticos que empiezan a preocupar cada vez más en torno al equipo de Andrés Yllana.
El “Santo” mostró orden defensivo durante gran parte de la noche, aunque volvió a evidenciar enormes dificultades para generar juego, sostener la pelota y encontrar claridad ofensiva. Y cuando parecía que al menos podía rescatar un empate, apareció el golpe letal del local: Nicolás Contín sacó un remate impecable al ángulo y dejó sin respuestas a Darío Sand.
La escena fue un reflejo del presente tucumano. Mientras Yllana daba indicaciones desde la línea de cal, convencido de que el partido todavía podía inclinarse para su equipo, el gol salteño cayó como un mazazo inesperado que silenció al banco visitante y llenó de incertidumbre a los jugadores.
San Martín nunca logró sentirse cómodo. Desde el inicio el encuentro fue trabado, con poco juego asociado y demasiadas interrupciones. El conjunto tucumano intentó manejar la pelota, pero chocó constantemente contra sus propias limitaciones ofensivas y terminó dependiendo más del esfuerzo que de las ideas.
El cuerpo técnico vivió el partido con intensidad, protestando casi cada fallo arbitral e intentando contagiar energía desde afuera, aunque dentro de la cancha el equipo volvió a transmitir dudas.
Defensivamente, el “Santo” casi no sufrió durante largos tramos del partido. Esa solidez alimentaba la ilusión de encontrar alguna oportunidad aislada para quedarse con los tres puntos. Y las chances aparecieron en el complemento.
Primero, Nicolás Ferreyra no logró acomodarse dentro del área y desperdició una situación clara. Después, Alan Cisnero definió por encima del travesaño tras un centro atrás de Diego Diellos. También hubo rebotes y pelotas divididas que insinuaban que el gol podía llegar.
Sin embargo, San Martín volvió a fallar en los momentos decisivos. Y esta vez, los cambios introducidos por Yllana tampoco lograron modificar el desarrollo ni darle soluciones ofensivas al equipo.
La derrota volvió a encender cuestionamientos entre los hinchas, especialmente por el bajo funcionamiento colectivo y la falta de respuestas futbolísticas en partidos cerrados. Porque más allá del resultado, lo que preocupa en Tucumán es la sensación de que el equipo perdió fluidez, confianza y capacidad para imponerse en escenarios adversos.
En una categoría larga y extremadamente pareja, San Martín todavía sigue en carrera. Pero en Salta dejó algo más que tres puntos: dejó otra señal de alarma sobre un equipo que no termina de convencer.
