Con respaldo del bloque Justicialista, la Legislatura aprobó una moción de preferencia impulsada por Silvia Elías de Pérez para que en la próxima sesión se trate el pedido de citación a la ministra de Educación, Susana Montaldo. El movimiento no resolvió de inmediato la convocatoria, pero sí dejó instalado el tema en el centro de la agenda política y abrió una escena inesperada dentro del propio oficialismo.
Lo que habilita el reglamento y lo que todavía falta
En términos formales, el Reglamento Interno de la Legislatura no habla de una “interpelación” como figura autónoma, sino de pedidos de informes a ministros y secretarios de Estado. El artículo 147 establece que ese temario debe presentarse mediante un proyecto de resolución y que, una vez aprobado por el cuerpo, la citación se concreta bajo los términos previstos por la Constitución provincial. Además, la moción de preferencia sólo fija fecha para tratar un asunto, de modo que la votación de esta semana habilitó el debate, pero no significó por sí sola la comparecencia de la funcionaria.
La próxima sesión, entre la presión política y la discusión de fondo
La Constitución de Tucumán faculta a la Legislatura a hacer concurrir a los ministros para pedir los informes que considere necesarios, con una citación de al menos cinco días de anticipación y con los temas a responder ya informados. El reglamento añade que, cuando asisten, pueden participar del debate pero no votar, y que esos pedidos se consideran como primer punto del orden del día. Por eso, la próxima sesión aparece ahora como una prueba de doble valor: pondrá a Montaldo bajo la lupa y también mostrará hasta dónde el oficialismo está dispuesto a sostener una discusión incómoda sobre la marcha del sistema educativo.
