La relación política entre la Casa de Gobierno y la Municipalidad de San Miguel de Tucumán volvió a mostrar señales de tensión. Este miércoles, el legislador Alfredo Toscano, dirigente cercano al gobernador Osvaldo Jaldo, lanzó fuertes críticas contra la gestión de la intendenta Rossana Chahla y puso bajo la lupa las prioridades de la administración capitalina.
Aunque aclaró que mantuvo una postura “prudente” durante el inicio de la gestión municipal, Toscano advirtió que algunas decisiones recientes le generan preocupación. En particular, cuestionó lo que definió como “marchas y contramarchas” que, según sostuvo, terminan impactando directamente en los vecinos.
El planteo no pasó inadvertido en el tablero político tucumano: la crítica provino de un legislador del oficialismo provincial, con llegada a la Casa de Gobierno, y volvió a exponer las fricciones que existen entre el jaldismo y el municipio capitalino.
“No puede ser que no haya para una cuadra de semipeatonal”
Uno de los puntos más duros de Toscano estuvo dirigido a las declaraciones atribuidas a Chahla sobre la falta de recursos para encarar obras públicas. “Como vecino y como tucumano me duele. No puede ser que el Estado municipal no tenga para hacer una cuadra de semipeatonal”, sostuvo el parlamentario.
En esa línea, remarcó que, aun en un contexto económico complejo, la Municipalidad debería sostener inversiones estratégicas vinculadas al desarrollo urbano. Toscano consideró que el rol del Estado municipal no puede limitarse a tareas básicas de mantenimiento.
“Me resigno a creer que la ciudad solo va a alzar residuos, pintar columnas y prender focos”, afirmó, en una frase que profundizó el tono crítico hacia la actual administración de la Capital.
Obra pública, comercio y una disputa que crece
El legislador recordó obras realizadas durante gestiones anteriores, como la renovación de la plaza Independencia, la construcción de semipeatonales y proyectos de infraestructura como el puente de la avenida Mate de Luna. También destacó la articulación con el sector privado para iniciativas como el Mercado del Norte, cuya reapertura es esperada en la ciudad.
Toscano vinculó además la obra pública y la planificación urbana con el movimiento comercial de San Miguel de Tucumán. Advirtió que la ciudad necesita generar condiciones para atraer inversiones, fortalecer el consumo y sostener actividades que impacten en la economía local.
En ese marco, también mencionó la pérdida de eventos de relevancia, como el MotoGP, al considerar que representaba una importante inyección de dinero para Tucumán.
“Todo el tiempo hay que generar condiciones para que haya trabajo, inversión y crecimiento. Decir que no se va a poder hacer obra pública me pareció muy triste”, concluyó.
Las declaraciones de Toscano suman un nuevo capítulo a una interna que viene creciendo en silencio, pero que cada vez exhibe más señales públicas: las diferencias entre la Casa de Gobierno y la Municipalidad capitalina empiezan a salir a la superficie.
