El cierre de 2025 dejó una postal inquietante en el mercado laboral tucumano: aunque la desocupación se mantuvo por debajo del promedio nacional, creció con fuerza la cantidad de trabajadores que ya tienen empleo pero igual salen a buscar otro ingreso para completar el mes. En el aglomerado Gran Tucumán-Tafí Viejo, ese grupo representa el 28,6% de la población económicamente activa, lo que equivale a unas 131.000 personas.
El dato expone un cambio de época en el empleo local: ya no alcanza con tener trabajo. La presión sobre los ingresos empuja a miles de tucumanos a sumar changas, reforzar tareas por cuenta propia o buscar una segunda ocupación para sostener el consumo básico del hogar. Sobre un total de 433.000 ocupados en el aglomerado, la búsqueda de un ingreso complementario dejó de ser excepcional para convertirse en una estrategia extendida.
La desocupación sigue contenida, pero no mejora la calidad del empleo
Según los datos del Indec, la tasa de desocupación en Gran Tucumán-Tafí Viejo fue de 5,6% en el cuarto trimestre de 2025, una décima menos que en el trimestre anterior y por debajo del 7,5% nacional. En términos absolutos, esa tasa afecta a unas 25.000 personas en el principal aglomerado de la provincia.
En la comparación regional, Tucumán quedó por debajo de Salta, que registró 5,9% de desempleo, mientras que Santiago del Estero-La Banda mostró el índice más bajo del país, con apenas 0,6% entre los 31 aglomerados urbanos medidos. Aun así, el alivio estadístico no alcanza para despejar la preocupación social: el problema ya no pasa sólo por conseguir trabajo, sino por cuánto rinde ese trabajo.
El cuentapropismo y la necesidad sostienen la actividad
La lectura que deja el informe es que el mercado laboral tucumano se sostiene, en buena medida, por el avance del cuentapropismo y por estrategias de supervivencia de los hogares, en un contexto todavía inestable para el sector privado registrado. La actividad no mostró grandes cambios respecto del cierre de 2024, pero la necesidad de salir a buscar un ingreso adicional confirma que la recuperación sigue siendo frágil y desigual.
Así, el principal dato del mercado de trabajo tucumano no es sólo que el desempleo quedó debajo de la media nacional. La señal más fuerte es otra: cada vez más personas trabajan, pero aun así no llegan. Y esa combinación, silenciosa pero persistente, empieza a definir el nuevo rostro de la economía cotidiana en la provincia.
