La desaparición de Franco Javier Mora, el comerciante de Concepción que era buscado desde el viernes, sumó en las últimas horas un nuevo giro que profundizó el misterio. Aunque en un primer momento se temió que pudiera haber sido víctima de un secuestro extorsivo, los investigadores ahora siguen una pista distinta: el hombre habría llegado por sus propios medios a Santiago del Estero.
Mora, de 39 años, fue visto por última vez en Concepción después de dejar a su hijo en una escuela. Desde entonces, su familia no volvió a tener noticias de él. Según la denuncia, se habría marchado sin celular ni dinero, y tampoco aparecía el VW Up blanco que utilizaba habitualmente.
Un llamado que encendió las alarmas
La investigación tomó un tono inquietante cuando un familiar recibió un llamado misterioso. Del otro lado de la línea, un hombre con tonada colombiana aseguró que tenían retenido a Mora y pidió $1 millón como rescate.
Sin embargo, el dato que hizo dudar a los investigadores fue el lugar elegido para el supuesto intercambio: la plaza principal de Concepción, frente a la comisaría. Esa circunstancia debilitó la hipótesis del secuestro y abrió la posibilidad de que se tratara de un intento de estafa contra la familia, en medio de la desesperación por la desaparición.
El fiscal Gerardo Salas, a cargo de la investigación, mantuvo contacto con la Justicia Federal ante la posibilidad de que el caso derivara en un secuestro extorsivo. Pero con el avance de las horas, esa línea comenzó a perder fuerza.
El rastro que apareció en Termas y La Banda
El primer indicio concreto apareció en Santiago del Estero. Una persona avisó que el auto de Mora estaba estacionado en Termas de Río Hondo. Luego, otro dato resultó decisivo: desde una de sus billeteras virtuales se registró un consumo en un local gastronómico.
Con esa información, los investigadores lograron ubicar el comercio y revisaron las cámaras de seguridad. Allí apareció la imagen que cambió el rumbo de la causa: Mora habría sido filmado el sábado en un bar de La Banda, donde realizó un consumo de $8.000.
La filmación confirmó que el comerciante estaba con vida al menos hasta ese momento y trasladó el eje de la búsqueda hacia la vecina provincia. Ahora, los pesquisas intentan determinar si cuenta con algún familiar, amigo o conocido que lo haya recibido.
Deudas, escraches y una decisión difícil de explicar
Mientras la búsqueda continúa, los investigadores también analizan el contexto personal y laboral del comerciante. Según fuentes judiciales, Mora habría tenido problemas en las últimas semanas por el incumplimiento de un acuerdo vinculado a la confección de ropa de egresados para un establecimiento del sur tucumano.
Esa situación habría derivado en escraches en redes sociales. La familia, sin embargo, negó esa versión en los términos en que circuló y sostuvo que el conflicto estaría relacionado con personas que se habrían sumado a último momento a la compra de prendas.
El mayor interrogante sigue abierto: por qué Mora habría dejado su auto en Termas de Río Hondo para trasladarse luego hasta La Banda. Esa decisión, sumada al llamado extorsivo, la falta de comunicación con su familia y los rastros digitales encontrados, mantiene al caso envuelto en un clima de misterio.
La búsqueda continúa entre Tucumán y Santiago del Estero, mientras los investigadores intentan reconstruir las últimas horas del comerciante y responder la pregunta que aún no tiene explicación: qué pasó realmente con Franco Mora.
