La Libertad Avanza decidió instalar en Tucumán una discusión que incomoda al oficialismo: la continuidad de las PASO y, sobre todo, la vigencia del sistema de acoples. El planteo libertario apunta a presentar el debate electoral no como una cuestión técnica, sino como el reflejo de un modelo político que, según esa mirada, lleva décadas favoreciendo la permanencia del peronismo en el poder.
El espacio alineado con Javier Milei busca marcar una diferencia nítida con la estructura provincial. La crítica no se limita a la organización de las elecciones, sino que avanza sobre el funcionamiento institucional de Tucumán, el peso del Estado, la falta de alternancia y las dificultades para atraer inversiones.
Una ofensiva contra las reglas del juego
La Libertad Avanza sostiene que las PASO deben ser eliminadas y que los partidos tienen que resolver sus internas sin obligar a toda la ciudadanía a participar de una instancia previa. Para el espacio libertario, las primarias se convirtieron en una carga política, económica y administrativa que ya no cumple el rol para el cual fueron creadas.
Pero el cuestionamiento más fuerte está dirigido al sistema de acoples. En Tucumán, ese esquema permite que múltiples listas legislativas, municipales o comunales adhieran a una misma candidatura ejecutiva. Para LLA, esa ingeniería electoral distorsiona la representación, multiplica estructuras políticas y termina favoreciendo al oficialismo, que logra sostener mayorías a partir de una red de sellos, dirigentes territoriales y acuerdos de conveniencia.
El acople como símbolo de un modelo agotado
El discurso libertario intenta ubicar al sistema de acoples como una de las causas de fondo de la falta de alternancia en la provincia. La crítica apunta a que Tucumán conserva un mecanismo que, aunque formalmente legal, termina consolidando un poder político difícil de desafiar en las urnas.
Desde esa perspectiva, los acoples no sólo ordenan una elección: también ordenan el reparto de poder. Funcionan como una herramienta para contener aliados, sumar estructuras menores y ampliar la maquinaria territorial del oficialismo. Por eso, La Libertad Avanza busca convertir el tema en una bandera de campaña, asociándolo con el costo de la política, el tamaño de la Legislatura y el uso de recursos públicos.
La apuesta libertaria: reforma política y confrontación con el oficialismo
El planteo de LLA tiene también una lectura estratégica. En una provincia históricamente dominada por el peronismo, el espacio libertario intenta aparecer como la fuerza que discute las bases del sistema y no solamente sus consecuencias. El mensaje es claro: sin cambios en las reglas electorales, sostienen, será difícil modificar la estructura de poder en Tucumán.
La discusión por las PASO y los acoples le permite a La Libertad Avanza ordenar un discurso opositor con identidad propia. Ya no se trata sólo de acompañar la agenda nacional de Milei, sino de traducirla al escenario tucumano: menos gasto político, menos intermediación partidaria, menos estructuras electorales y más competencia directa.
El desafío para el oficialismo será responder si está dispuesto a revisar un sistema que durante años le resultó funcional. Y el desafío para La Libertad Avanza será demostrar que su crítica no queda sólo en una consigna, sino que puede transformarse en una propuesta concreta de reforma política para Tucumán.
