Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA advirtió que el mercado laboral profundizó su deterioro en los últimos dos años. Aunque la desocupación no registró un fuerte aumento, cada vez más trabajadores que pierden su empleo terminan en el autoempleo informal, mientras disminuyen las posibilidades de acceder a puestos registrados.
Entre los trienios 2011-2013 y 2023-2025, la proporción de desocupados que pasó al autoempleo informal creció del 24,1% al 29,5%, mientras que el acceso a empleos asalariados formales o del sector público cayó del 24,1% al 19,6%. Además, la movilidad desde un empleo formal hacia el autoempleo informal aumentó del 4,8% al 6,2%.
El estudio sostiene que la economía argentina no logra generar suficientes empleos productivos y de calidad, pese a la recuperación de la actividad. La expansión se concentró en sectores de baja productividad y alta precariedad, fenómeno que también alcanza a trabajadores de plataformas digitales y otras formas de empleo informal.
Para la UCA, el crecimiento económico por sí solo no garantiza más empleo registrado. El organismo plantea que, además de reformas laborales, serán necesarias políticas que impulsen la formalización, la inversión y la creación de puestos de trabajo de mayor calidad para revertir una tendencia que, por ahora, continúa profundizándose.
