Osvaldo Jaldo vuelve a quedar en el centro de la escena política nacional. El gobernador tucumano será anfitrión de Javier Milei durante los actos por el Día de la Independencia y ofrecerá al Presidente una postal que la Casa Rosada considera clave: una foto rodeada de mandatarios provinciales.
La escena tiene un fuerte contenido político. Jaldo pertenece al peronismo, pero desde el inicio de la gestión libertaria eligió un camino diferente al de la oposición frontal. Respaldó iniciativas clave del Gobierno nacional, sostuvo canales permanentes de diálogo con la Nación y ahora volverá a recibir a Milei en Tucumán.
La relación, sin embargo, no está exenta de tensiones. En los últimos días, dirigentes de La Libertad Avanza cuestionaron al gobernador tucumano después de sus ironías sobre el posible regreso de las listas colectoras a nivel nacional. Al mismo tiempo, Jaldo manifestó diferencias con la intención oficial de eliminar o suspender las PASO.
Pero mientras públicamente aparecen los cruces, en el terreno institucional el acercamiento continúa.
Del Pacto de Mayo a una nueva foto con Milei
Tucumán se convirtió durante la gestión libertaria en uno de los escenarios elegidos para las grandes fotografías políticas de Javier Milei.
En julio de 2024, la Casa Histórica fue el lugar elegido para la firma del denominado Pacto de Mayo, del que participaron 18 gobernadores. Jaldo tuvo entonces un papel central como anfitrión y defensor del diálogo entre la Nación y las provincias.
Ahora, dos años después, la provincia volverá a ser escenario de otra demostración de respaldo político.
La ceremonia por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia contará con la participación de Milei y está prevista la presencia de Victoria Villarruel, además de gobernadores que aceptaron acompañar la convocatoria.
Para la Casa Rosada, conseguir una fotografía con mandatarios provinciales tiene un valor que supera largamente el protocolo de una fecha patria. El Gobierno necesita acuerdos en el Congreso y volvió a intensificar las conversaciones con las provincias.
En ese tablero, Jaldo ocupa una posición privilegiada: mantiene su identidad peronista, pero conserva una relación abierta con el Gobierno libertario.
Cruces en público y acuerdos en privado
La relación entre el jaldismo y La Libertad Avanza ofrece una postal contradictoria.
Por un lado, el gobernador mantiene diferencias con algunas de las reformas que impulsa el oficialismo nacional. Una de ellas es la discusión electoral: Jaldo rechazó la eliminación de las PASO y también ironizó sobre las colectoras, comparándolas con el sistema de acoples tucumano tantas veces cuestionado por los libertarios.
La respuesta no tardó en llegar. Referentes de La Libertad Avanza en Tucumán salieron a cuestionarlo y reabrieron la discusión sobre el sistema electoral provincial.
Sin embargo, esos enfrentamientos discursivos no rompieron el vínculo entre la Casa de Gobierno y la Casa Rosada.
La estrategia de Jaldo parece sostenerse sobre una premisa pragmática: marcar diferencias cuando están en juego intereses políticos propios, pero evitar que esos enfrentamientos bloqueen la relación institucional con la Nación.
Es precisamente allí donde aparece la contradicción más interesante. Mientras parte del peronismo mantiene una oposición directa contra Milei, Jaldo elige sentarse a la mesa, negociar y convertirse, incluso, en uno de los gobernadores que facilita al Presidente sus principales escenarios institucionales.
Un peronista cada vez más cómodo entre los libertarios
La llegada de Milei a Tucumán vuelve a plantear una pregunta que atraviesa la política provincial: ¿hasta dónde llegará el acercamiento de Jaldo con el Gobierno nacional?
Hasta ahora, el gobernador tucumano consiguió transitar una delgada línea. Continúa dentro del universo peronista, pero construyó un perfil propio que lo diferencia de los sectores más enfrentados a la Casa Rosada.
Su estrategia combina apoyo legislativo, diálogo institucional, reclamos por recursos y diferencias públicas en temas puntuales.
La vigilia por el 9 de Julio mostrará nuevamente esa doble condición.
Jaldo recibirá a un Presidente ideológicamente distante del peronismo y será protagonista de una foto política que el Gobierno nacional buscará presentar como una señal de respaldo federal.
La incógnita es si se trata únicamente de pragmatismo institucional o de un movimiento político de mayor profundidad.
Por ahora, Jaldo parece dispuesto a mantener los dos pies en terrenos diferentes: uno dentro del peronismo y otro cada vez más cerca de la Casa Rosada libertaria.
En una política atravesada por las necesidades económicas, las negociaciones legislativas y el armado electoral de 2027, el gobernador tucumano vuelve a demostrar que no tiene problemas en cambiar de perfil según el terreno de juego.
Y cuando la relación con Milei entra en escena, Jaldo también sabe patear con la derecha.
