Los usuarios tucumanos deberán prepararse para un nuevo impacto en el presupuesto familiar: el Ersept confirmó un aumento de hasta el 18% en la tarifa de energía eléctrica, que se aplicará en dos etapas durante 2026.
La primera suba será del 13% y comenzará a sentirse en las facturas del próximo bimestre, tomando como base los consumos desde fines de abril. Luego llegará una segunda actualización del 5%, que completará el incremento previsto.
En un contexto de salarios que corren detrás de la inflación y hogares que ya ajustan gastos esenciales, el servicio eléctrico vuelve a convertirse en una preocupación central para las familias tucumanas.
El ajuste será escalonado, pero igual golpeará el consumo diario
Desde el organismo regulador explicaron que el incremento corresponde al componente de distribución, conocido como Valor Agregado de Distribución. Es decir, no contempla eventuales subas del precio mayorista de la energía, que depende de decisiones nacionales y podría volver a modificarse en los próximos meses.
Aunque el esquema fue presentado como gradual, el efecto final será concreto: pagar más por prender luces, usar electrodomésticos, calefaccionar o refrigerar los hogares. Para muchos usuarios, especialmente los de ingresos fijos, jubilados, comerciantes barriales y familias numerosas, cada punto de aumento suma presión sobre cuentas que ya vienen tensionadas.
El interventor del Ersept, José Ricardo Ascárate, señaló que el nuevo cuadro tarifario también busca corregir distorsiones en los cargos fijos, para evitar saltos abruptos entre categorías de consumo. Sin embargo, más allá de esas modificaciones técnicas, el dato que pesará en la economía cotidiana será el aumento final de la boleta.
Obras, inversiones y una revisión prevista para noviembre
El acuerdo también incluye un plan de inversiones para los próximos cinco años. Según lo informado, los fondos destinados a obras pasarán de unos $22.000 millones anuales a cerca de $29.500 millones, con el objetivo de fortalecer la red eléctrica provincial y mejorar la interconexión en zonas con mayores dificultades, como los Valles Calchaquíes.
Además, se prevén incentivos para la generación distribuida, con la intención de facilitar el acceso a sistemas de energía solar domiciliaria.
El nuevo esquema regirá hasta noviembre, cuando se realizará una nueva revisión. Hasta entonces, los usuarios tucumanos deberán afrontar un aumento que, aunque presentado como parte de una actualización técnica y de inversión, se traducirá en otro golpe directo al bolsillo.
