La investigación por el homicidio de Érika Álvarez sumó este jueves un nuevo avance con la detención de dos hombres señalados como presuntamente vinculados al hecho. Se trata de Nicolás Augusto Navarro Flores y Jorge “Chicho” Díaz.
De acuerdo con los primeros datos que trascendieron, las capturas se concretaron en distintos momentos de la jornada, como resultado de tareas de inteligencia y seguimiento. El primer sospechoso fue interceptado durante la madrugada, luego de una persecución vehicular que finalizó en la zona de calle La Rioja al 100, en Barrio Sur. En tanto, el segundo fue localizado en su domicilio y quedó a disposición de la Justicia durante la mañana.
La investigación, bajo la conducción del fiscal Gallo
Las medidas que derivaron en estas detenciones fueron solicitadas formalmente por el fiscal Pedro Gallo, a cargo de la pesquisa. En el terreno, los procedimientos se ejecutaron de manera conjunta entre el Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) del Ministerio Público Fiscal y personal de la División Homicidios de la Policía de Tucumán.
Las actuaciones buscan reconstruir el circuito de responsabilidades y aclarar qué ocurrió en las horas previas y posteriores al crimen, en una causa que todavía mantiene puntos sensibles sin resolver.
El crimen de Érika y las preguntas que siguen abiertas
Érika Álvarez fue asesinada en la madrugada del 7 de enero. Su cuerpo fue hallado al día siguiente en un descampado de Manantial Sur. Por el asesinato ya había sido acusado Felipe “El Militar” Sosa, aunque la principal incertidumbre de la causa pasa por establecer con precisión qué sucedió en la vivienda de Santo Domingo al 1.100, en Yerba Buena, donde se habría producido la muerte.
Con las nuevas detenciones, la Justicia apunta a ampliar el mapa de vínculos y a determinar si existieron más personas involucradas en el hecho o en maniobras posteriores.
