La industria tucumana atraviesa horas de fuerte incertidumbre por las restricciones al suministro de gas natural dispuestas a nivel nacional. Desde el sector productivo advirtieron que la medida ya comenzó a afectar procesos esenciales de distintas empresas, especialmente en plena campaña del limón y de la caña de azúcar.
Martín Galiana, vicepresidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino, explicó que las industrias de Tucumán fueron notificadas por la distribuidora Naturgy para reducir el consumo hasta llegar a “rampa cero”. Esa disposición implica bajar la demanda de gas lo más rápido posible y hasta nuevo aviso.
La situación genera preocupación porque llega en un momento crítico para las economías regionales. Tanto la actividad citrícola como la azucarera se encuentran en etapas de alta demanda productiva, con plantas que necesitan energía de manera sostenida para procesar materia prima y cumplir con los compromisos de la campaña.
Procesos paralizados y riesgo para la producción
Galiana fue claro al describir el impacto de la restricción: “Hay muchos procesos de las empresas que están paralizados”. Uno de los casos más sensibles es el secado del limón, una etapa fundamental para deshidratar la cáscara y que requiere un alto consumo de gas natural.
El problema no sólo afecta a una firma o a un rubro puntual. La falta de abastecimiento amenaza con extenderse a toda la cadena productiva, desde el procesamiento industrial hasta el cumplimiento de entregas, exportaciones y actividades asociadas.
El dirigente empresario advirtió que, si la restricción a cero se mantiene y no aparece disponibilidad desde la cuenca de Neuquén, los procesos productivos seguirán frenándose. En términos concretos, eso significa menor actividad, caída de eficiencia, pérdida de turnos de trabajo y un fuerte impacto económico para Tucumán y el NOA.
El sector industrial reclama previsibilidad. Las empresas sostienen que no pueden operar con normalidad si no cuentan con una garantía mínima de abastecimiento energético, sobre todo en una provincia donde buena parte de la economía depende de actividades estacionales que no pueden esperar.
Reclamo por equidad federal y gestiones ante Nación
Frente a este escenario, el Gobierno provincial también manifestó su preocupación. El ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, envió una nota a la Secretaría de Energía de la Nación para pedir que cualquier medida vinculada al abastecimiento energético contemple criterios de equidad federal.
El planteo apunta a evitar que las restricciones profundicen las asimetrías entre regiones. Desde Tucumán entienden que el Norte Grande no puede quedar en desventaja frente a otras zonas del país, especialmente cuando están en juego actividades productivas que sostienen empleo, exportaciones y movimiento económico.
Galiana destacó que el Gobierno provincial, a través del área de Producción, el Ministerio de Economía y el propio gobernador, viene acompañando al sector desde hace semanas en la búsqueda de alternativas ante la Secretaría de Energía de la Nación.
En ese marco, empresarios e integrantes del Ejecutivo provincial tenían previsto participar de una reunión en Casa de Gobierno para evaluar la situación y definir nuevos pasos. Mientras tanto, la industria espera una respuesta urgente: sin gas, Tucumán corre el riesgo de ver frenada una parte central de su aparato productivo en plena temporada.
