La causa por la violenta agresión que sufrió Patricio Ledezma a la salida de un boliche de Tafí del Valle sumó un nuevo capítulo judicial. El juez Marcos Javier Campero rechazó el pedido de sobreseimiento presentado a favor de Santiago Bagne, uno de los rugbiers imputados por el episodio ocurrido durante el verano.
La defensa había sostenido que las pruebas recolectadas durante la investigación demostraban que Bagne no había participado del ataque y que, por el contrario, había intentado intervenir para frenar la pelea. El planteo incluso contó con el respaldo de la Fiscalía.
Sin embargo, el magistrado entendió que todavía no existe certeza suficiente para desvincular definitivamente al acusado y dispuso que el expediente sea revisado por el fiscal regional Diego Hevia.
Una pelea a la salida de un boliche que terminó en una causa penal
El hecho ocurrió el 29 de enero, después de una fiesta en el boliche La Cañada, en Tafí del Valle.
Según denunció Ledezma, al salir del establecimiento fue rodeado por un grupo integrado por aproximadamente 15 jóvenes oriundos de Concepción. El conflicto se habría iniciado previamente dentro del local y continuó después en la vía pública.
La investigación quedó en manos de la Unidad de Delitos Contra la Propiedad y la Integridad Física. En febrero fueron detenidos Bagne y Máximo Carreras, quienes quedaron imputados como presuntos coautores de tentativa de lesiones graves agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas.
La hipótesis inicial del Ministerio Público Fiscal sostuvo que existió un ataque coordinado. Según esa teoría, luego de que Ledezma fuera perseguido y cayera en una zanja, algunos integrantes del grupo lo habrían golpeado mientras Bagne y Carreras habrían formado una especie de “cerco humano” destinado a impedir que pudiera escapar o recibir ayuda.
La defensa asegura que Bagne intentó frenar la pelea
A seis meses de la formulación de cargos, el abogado Gonzalo Ascárate solicitó el sobreseimiento de Bagne y presentó una reconstrucción diferente de los hechos.
Según la defensa, el acusado no formó parte de un ataque organizado. Ascárate sostuvo que Bagne habría intervenido inicialmente para separar una pelea dentro del boliche y que posteriormente también habría intentado contener el enfrentamiento ocurrido en la calle.
El abogado apoyó su postura en declaraciones testimoniales, registros audiovisuales y el análisis de teléfonos celulares.
Uno de los principales argumentos defensivos fue que los peritajes no habrían encontrado pruebas de una planificación previa para atacar a Ledezma ni de una distribución de funciones entre los integrantes del grupo.
La Fiscalía acompañó el pedido. El auxiliar fiscal Hugo Campos sostuvo que las evidencias reunidas no permitían corroborar la participación de Bagne en el delito y que tampoco se había acreditado un acuerdo previo para concretar una agresión premeditada.
La querella, en cambio, rechazó esa interpretación.
El fiscal regional tendrá ahora la última palabra
El abogado de Ledezma, José María Molina, pidió que Bagne continúe sometido al proceso. Argumentó que existen testimonios que ubican al joven en el lugar de los hechos y que esas pruebas deberían ser analizadas y confrontadas durante un eventual juicio oral.
Después de escuchar a las partes y pasar a un cuarto intermedio, el juez Campero rechazó el sobreseimiento.
El magistrado consideró que con los elementos disponibles no existe todavía la certeza necesaria para concluir que el hecho imputado no ocurrió o que Bagne fue completamente ajeno al episodio.
La decisión no cierra la discusión.
El expediente deberá pasar ahora al fiscal regional Diego Hevia, quien tendrá tres días para definir si mantiene el pedido de sobreseimiento formulado por el Ministerio Público Fiscal o si coincide con el criterio del juez y dispone que la investigación continúe.
Si el fiscal regional ratifica la solicitud de sobreseimiento, la decisión será vinculante para el magistrado, aunque la querella podrá impugnarla. Si, en cambio, avala la postura judicial, deberá designarse otro fiscal para continuar con la investigación.
Por ahora, Santiago Bagne seguirá imputado y el ataque ocurrido durante el verano en Tafí del Valle continuará bajo investigación judicial.
