La Municipalidad de San Miguel de Tucumán registró 433 luminarias afectadas por robos, roturas, sabotajes y conexiones clandestinas entre abril de 2025 y junio de 2026.
El relevamiento expone el impacto económico, operativo y urbano del vandalismo sobre una red integrada por 48.978 artefactos, de los cuales 43.665 utilizan tecnología LED.
El municipio considera que el daño al mobiliario público representa uno de sus principales gastos. Además del alumbrado, los ataques alcanzan cestos de basura, plantas y flores, bancos, juegos infantiles, bebederos, paradas de colectivos, pantallas led, señalización vial y tótems solares destinados a cargar teléfonos, calentar agua o inflar bicicletas.
El subsecretario de Gestión Estratégica y Documentación, Humberto Ponce de León, afirmó que se trata de uno de los problemas más graves y complejos de resolver en la capital. El funcionario lo vinculó con la falta de educación ciudadana y con un bajo sentido de pertenencia respecto de los bienes públicos.
Entre los casos detectados mencionó el robo de cestos colocados recientemente en plazas nuevas o remodeladas. Según explicó, algunos fueron sustraídos para fabricar parrillas semejantes a las construidas con tambores metálicos de 200 litros.
Los datos sobre el alumbrado surgen de un estudio técnico elaborado por la Dirección de Gerencia de Datos, dependiente de la Subsecretaría de Gestión Estratégica y Documentación.
