El gobernador Osvaldo Jaldo quedó ubicado en el puesto 19 del ranking nacional de imagen pública de mandatarios provinciales en redes sociales y medios digitales, correspondiente a mayo de 2026. El dato lo deja en una zona incómoda: técnicamente conserva un diferencial positivo, pero aparece en el tramo bajo de la tabla y apenas por encima de los gobernadores con peor desempeño.
Según el informe elaborado por Autoritas Argentina, la Fundación CiGob y la especialista Daniela Aruj, Jaldo registró un diferencial favorable de cuatro puntos. El relevamiento le asignó un 34% de menciones positivas, un 30% de negativas y un 36% de menciones neutrales o informativas.
El número permite al oficialismo tucumano mostrar que el gobernador aún no ingresó en terreno negativo. Sin embargo, la lectura política es menos amable: Jaldo quedó último entre los mandatarios con saldo favorable. Después de él, todos los gobernadores aparecen con diferencial negativo.
Un gobernador con margen estrecho
La ubicación de Jaldo contrasta con la de mandatarios que encabezaron el ranking con diferencias ampliamente superiores. El primer lugar fue para Elías Suárez, de Santiago del Estero, con un diferencial de 53 puntos. Lo siguieron Rolando Figueroa, de Neuquén, con 52 puntos, y Hugo Passalacqua, de Misiones, con 43.
Más atrás, pero todavía con ventajas cómodas, se ubicaron Sergio Ziliotto, Marcelo Orrego, Juan Pablo Valdés, Ricardo Quintela, Claudio Vidal, Claudio Poggi, Carlos Sadir, Alberto Weretilneck y Gustavo Sáenz. En ese mapa, Jaldo aparece lejos del pelotón de gobernadores mejor posicionados y con una diferencia demasiado ajustada como para convertir el resultado en un triunfo político.
La foto también es sensible porque solo cinco mandatarios quedaron por debajo del tucumano: Gildo Insfrán, Martín Llaryora, Jorge Macri, Axel Kicillof y Gustavo Melella. Es decir, Jaldo no cayó al fondo del ranking, pero quedó peligrosamente cerca de esa zona.
La conversación digital y el límite del control oficial
El informe se basó en conversaciones públicas registradas entre el 1 y el 31 de mayo en medios online, X, Facebook, Instagram y YouTube. La medición no equivale necesariamente a una encuesta tradicional de aprobación de gestión, pero sí permite observar cómo circula la imagen de los gobernadores en el ecosistema digital.
Allí aparece un punto clave para Tucumán: la imagen de Jaldo sigue siendo positiva, pero frágil. Un diferencial de cuatro puntos muestra que el volumen de menciones favorables apenas supera al de críticas. En términos políticos, no hay margen amplio ni blindaje comunicacional suficiente.
El propio estudio advierte que los resultados deben interpretarse con cautela, porque la conversación digital depende de factores como la estructura de medios de cada provincia, la incidencia de las redes sociales, la agenda nacional y la capacidad de los gobiernos para instalar sus temas.
Para Jaldo, el ranking deja una señal clara. El oficialismo tucumano puede destacar que el gobernador todavía se mantiene en terreno positivo, pero no puede ocultar que está lejos de los primeros puestos y que su imagen digital aparece sostenida por una ventaja mínima. En un escenario político cada vez más condicionado por la conversación pública en redes y medios, ese dato funciona menos como una medalla y más como una advertencia.
