El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, permanece en recuperación luego de haber sido sometido a una intervención cardiológica en Buenos Aires, donde los médicos le colocaron un stent tras diagnosticarle una angina inestable.
El procedimiento se realizó mediante un cateterismo de urgencia y permitió restablecer el flujo sanguíneo en una arteria que presentaba una obstrucción. De acuerdo con los especialistas, la rápida atención resultó determinante para evitar que el cuadro avanzara hacia un infarto y provocara daños irreversibles en el músculo cardíaco.
Un cuadro que requiere atención inmediata
La angina inestable suele presentarse como un dolor repentino en el pecho y puede estar acompañada por mareos, sudoración o malestar general. A diferencia de otras molestias crónicas, aparece de manera abrupta y exige una evaluación médica urgente.
El cirujano vascular Jorge Valdecantos explicó que este tipo de episodio es conocido coloquialmente como “preinfarto”. Sin embargo, aclaró que el aspecto central es el tiempo disponible para actuar antes de que se produzca una lesión permanente en el corazón.
La intervención dentro de ese período permite recuperar la circulación y evitar que el tejido cardíaco resulte afectado. En el caso del mandatario tucumano, la detección temprana y el tratamiento inmediato permitieron alcanzar un pronóstico favorable.
Cómo funciona el stent colocado al gobernador
El stent es una pequeña estructura metálica que se introduce mediante un catéter para mantener abierta una arteria obstruida. El acceso puede realizarse a través de la arteria radial, ubicada en la muñeca, o por la zona de la ingle.
Durante el procedimiento se utiliza un pequeño balón que dilata el sector afectado y permite expandir el dispositivo. Los avances tecnológicos lograron que estas intervenciones sean cada vez menos invasivas y que los pacientes puedan retomar progresivamente sus actividades.
Por tratarse de un cuadro agudo que no había sido detectado previamente, los profesionales resolvieron mantener a Jaldo bajo observación durante algunos días. Después del alta deberá continuar con controles médicos y un tratamiento farmacológico que puede incluir antiagregantes plaquetarios y estatinas.
El pronóstico y los factores de riesgo
Los especialistas sostienen que, cuando la angina inestable es tratada a tiempo, el paciente puede recuperarse completamente y sin secuelas. Incluso, luego de la colocación del stent, la circulación coronaria puede quedar en mejores condiciones que antes del episodio.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran la hipertensión, el tabaquismo, el sedentarismo, la edad y los malos hábitos alimentarios. También se destaca el impacto del estrés, especialmente en personas que desempeñan tareas de alta responsabilidad.
La recomendación médica es sostener controles periódicos, realizar actividad física según las indicaciones profesionales, mantener una alimentación saludable y cumplir estrictamente con la medicación. La evolución del gobernador es favorable y se espera que pueda retomar sus funciones una vez finalizado el período de recuperación.
