La nueva concesión de la Ruta Nacional 9 en el NOA cambiará la forma de cobrar los peajes y pondrá en manos privadas el mantenimiento de casi 600 kilómetros del corredor. Para los tucumanos, sin embargo, la principal novedad será seguir financiando con sus pagos la conservación de la ruta, mientras quedan afuera las obras de mayor envergadura que la provincia espera desde hace años.
Aunoa (Autovía del NOA) quedó a cargo del Tramo Noroeste de la Red Federal de Concesiones, que comprende 596,52 kilómetros distribuidos entre Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy. El esquema establece que las tareas previstas serán financiadas con la recaudación de los propios peajes.
En otras palabras, los automovilistas continuarán pagando para circular por el corredor, pero las inversiones comprometidas estarán destinadas principalmente a sostener y recuperar la infraestructura que ya existe.
Peaje digital y el costo del mantenimiento a cargo de los usuarios
Uno de los principales cambios será la eliminación del pago en efectivo. Las estaciones funcionarán con TelePASE y otros medios electrónicos, como códigos QR, tarjetas y sistemas de proximidad NFC.
En Tucumán continuarán operativas las estaciones de La Florida y Molle Yaco. El nuevo sistema, además de modificar la modalidad de pago, consolida un modelo en el que la recaudación de los peajes será la fuente de financiamiento para las intervenciones sobre la ruta.
Las obligaciones de la concesionaria incluyen bacheo progresivo, demarcación, señalización, iluminación y corte de pasto en las banquinas. Se trata, en su mayoría, de tareas básicas de conservación y mantenimiento de la infraestructura actual.
Se paga peaje, pero la autopista a Las Termas vuelve a quedar afuera
La gran ausencia del contrato es la duplicación de la Ruta 9 entre San Miguel de Tucumán y Las Termas de Río Hondo, una obra largamente reclamada por su importancia para el tránsito, la seguridad vial y la conexión entre Tucumán y Santiago del Estero.
La concesionaria no tendrá la obligación de construir esa autopista ni de realizar inversiones de una magnitud comparable. Tampoco están previstos ensanches estructurales ni ampliaciones importantes en los accesos al Aeropuerto Internacional Benjamín Matienzo.
Así, mientras el sistema de cobro se moderniza y los usuarios continúan aportando mediante los peajes, la infraestructura seguirá siendo esencialmente la misma.
Mantenimiento en lugar de nuevas obras
El proyecto de autopista hacia Las Termas no fue eliminado formalmente, pero quedó por fuera de la nueva concesión. Su eventual ejecución seguirá dependiendo de otro esquema de financiamiento y de decisiones del Estado nacional.
La iniciativa había sido concebida como una obra pública a cargo de Vialidad Nacional, con financiamiento del Tesoro y participación de la Provincia. Sin embargo, quedó paralizada entre problemas vinculados con expropiaciones y la interrupción de fondos nacionales destinados a obra pública.
El resultado para los usuarios tucumanos es un escenario conocido: habrá peajes, ahora completamente digitalizados, y mantenimiento de la ruta, pero sin una transformación sustancial del corredor.
Mientras el automovilista seguirá poniendo dinero cada vez que atraviese las estaciones de cobro, la esperada autopista Tucumán-Las Termas continuará, al menos por ahora, fuera del horizonte de la nueva concesión.
