La circulación de chikungunya en Tucumán encendió una nueva señal de alerta sanitaria. El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, confirmó que ya fueron detectados 93 casos en la provincia, en un contexto regional marcado por el avance de la enfermedad en países limítrofes y en provincias del norte argentino. De acuerdo con el funcionario, la mayor concentración de contagios está localizada en el sur de San Miguel de Tucumán, aunque también se notificaron casos en El Manantial y San Pablo.
La estrategia oficial apunta a detectar casos casa por casa
Según explicó el titular de la cartera sanitaria, los pacientes fueron encontrados a partir de operativos de búsqueda activa y controles focales realizados en los barrios, y no por ingresos graves a guardias u hospitales. Esa modalidad permitió intervenir rápidamente en los domicilios, eliminar criaderos y fumigar las zonas comprometidas. Desde Salud remarcan que, por ahora, no hay internados ni cuadros severos, y que más de la mitad de los afectados ya recibió el alta.
Piden no bajar la guardia ante el riesgo de expansión
El chikungunya comparte varios síntomas con el dengue, como fiebre alta, dolor corporal, cefalea y cansancio, aunque se diferencia por el fuerte dolor articular que puede provocar postración. Las autoridades advierten que el riesgo mayor sigue estando en personas vulnerables, como adultos mayores y pacientes con enfermedades preexistentes. En ese marco, insistieron en reforzar las medidas de prevención: usar repelente incluso dentro de la casa, eliminar recipientes con agua acumulada, consultar de inmediato ante síntomas y sostener una buena hidratación. El mensaje oficial es claro: la situación está contenida, pero el escenario puede agravarse si no se corta la cadena de transmisión.
