La Municipalidad de Yerba Buena inició este jueves 29 de octubre la implementación de los narcotests para funcionarios públicos, una medida establecida mediante una ordenanza municipal que busca promover la transparencia y garantizar condiciones psicofísicas adecuadas en quienes desempeñan responsabilidades de gobierno. El intendente Pablo Macchiarola encabezó la primera jornada de controles, realizada en el hospital Ramón Carrillo, donde también se sometieron voluntariamente a los estudios cinco concejales.
La iniciativa fue impulsada por los ediles Gabriela Garolera y Mauricio Argiró, quienes participaron de los primeros análisis junto a Javier Jantus, Agustina Simón Padrós y Franco Marigliano. La decisión de comenzar por las principales autoridades municipales tuvo como propósito transmitir un mensaje de compromiso con la aplicación de la normativa.
Controles aleatorios y resultados confidenciales
El procedimiento establece que los funcionarios municipales serán seleccionados mediante sorteos aleatorios organizados por la Dirección de Recursos Humanos. Una vez seleccionados, recibirán una convocatoria para concurrir al establecimiento sanitario y realizarse los estudios correspondientes.
La directora del hospital Ramón Carrillo, Flavia Molé, explicó que los análisis se efectuarán mediante muestras de orina y permitirán identificar metabolitos de distintas sustancias, entre ellas cocaína, marihuana, barbitúricos, opiáceos y benzodiacepinas. El sistema contempla controles sobre seis tipos de sustancias.
Los resultados estarán disponibles aproximadamente una semana después de la extracción y serán comunicados de manera reservada a cada funcionario, a través del área municipal de Recursos Humanos. Según el procedimiento anunciado, no se publicarán los resultados individuales ni la identidad de las personas sometidas a los controles.
Qué sucederá ante un resultado positivo
Uno de los aspectos contemplados por el mecanismo es la posibilidad de solicitar una segunda evaluación si el análisis inicial arroja un resultado positivo. Para garantizar ese derecho, se tomarán dos muestras: una destinada al primer estudio y otra que permanecerá resguardada para una eventual contraprueba en un laboratorio diferente, elegido por el propio funcionario.
Desde la dirección del hospital explicaron que el programa tiene una finalidad preventiva y de concientización. También aclararon que el procedimiento, tal como fue presentado, no contempla sanciones automáticas ante una eventual negativa a someterse al examen.
Sin embargo, este último aspecto podría convertirse en uno de los puntos de discusión en torno a la aplicación de la ordenanza, especialmente respecto de las consecuencias administrativas que podría tener el rechazo a participar de los controles.
Macchiarola defendió la medida y busca que se replique en otros municipios
El intendente Pablo Macchiarola sostuvo que los funcionarios deben encontrarse en condiciones psicofísicas óptimas para ejercer sus responsabilidades y consideró que las autoridades municipales debían ser las primeras en someterse a los estudios.
El jefe municipal también manifestó su intención de que la experiencia de Yerba Buena pueda servir como antecedente para otras jurisdicciones de Tucumán. En ese sentido, la implementación de los narcotests abre un debate sobre los mecanismos de control en la administración pública, la confidencialidad de la información médica y las responsabilidades de quienes ocupan cargos políticos.
Con esta primera jornada, Yerba Buena puso en funcionamiento una medida que tendrá continuidad mediante controles aleatorios. Su aplicación práctica permitirá conocer cómo se resolverán las situaciones previstas por la normativa, especialmente aquellas relacionadas con resultados positivos, contrapruebas y eventuales negativas a realizarse los estudios.
