El Concejo Deliberante de Yerba Buena aprobó una ordenanza que establece la realización obligatoria de exámenes toxicológicos para funcionarios del Departamento Ejecutivo municipal y del propio cuerpo legislativo. La iniciativa quedó sancionada tras una votación ajustada, que debió ser definida por el presidente del Concejo.
Controles anuales, aleatorios y antes de asumir
La norma dispone que los funcionarios deberán someterse a estudios toxicológicos de manera preventiva, periódica y aleatoria. Además, los controles deberán realizarse antes de asumir el cargo y, como mínimo, una vez al año.
La ordenanza alcanza al intendente, secretarios, subsecretarios, directores, concejales y prosecretarios. Los análisis deberán efectuarse en laboratorios habilitados, con cadena de custodia y bajo criterios de confidencialidad.
En caso de un resultado positivo, el funcionario tendrá la posibilidad de solicitar una contraprueba dentro de los cinco días.
Suspensión, tratamiento y posibles sanciones
El texto aprobado establece que quienes den positivo serán suspendidos por un período no menor a 90 días hábiles. Durante ese plazo, deberán acreditar el inicio de un tratamiento de recuperación.
Si existiera reincidencia o incumplimiento del tratamiento, la conducta será considerada una falta grave y podría derivar en la destitución del cargo, siempre respetando los procedimientos legales correspondientes.
El objetivo declarado por los impulsores es reforzar la transparencia en la función pública y enviar una señal institucional frente al consumo de drogas en ámbitos de decisión política.
Un debate con apoyos y cuestionamientos
La iniciativa surgió a partir de proyectos presentados por los concejales Mauricio Argiró y Gabriela Garolera, que luego fueron unificados en un dictamen impulsado por el presidente del Concejo, Javier Jantus.
El proyecto fue aprobado con los votos de Argiró, Garolera, Agustina Simón Padrós, Franco Marigliano y Jantus. La votación terminó empatada y fue el presidente del cuerpo quien desempató a favor de la ordenanza.
Desde la oposición, Walter “Kabuby” Aráoz cuestionó el dictamen aprobado y sostuvo que ya existían antecedentes normativos sobre la materia. Además, planteó que la propuesta de su sector era más rigurosa porque incluía controles sobre anfetaminas y psicofármacos.
Ahora, la ordenanza quedó en manos del Ejecutivo municipal. Si el intendente Pablo Macchiarola la promulga, Yerba Buena contará con un régimen local específico de narcotest obligatorio para sus principales funcionarios.
