La industria tucumana recibió una señal de alivio en medio de la crisis energética: el Gobierno provincial informó que logró destrabar la disponibilidad de gas natural para los sectores citrícola y azucarero. Sin embargo, la solución no aparece cerrada. El fluido estará disponible, pero el abastecimiento dependerá de acuerdos privados que deberán firmar las empresas con proveedores, en un contexto de precios más altos que los previstos originalmente.
El gas aparece, pero no en las condiciones iniciales
La gestión encabezada por el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, permitió abrir una nueva instancia para que las industrias afectadas puedan volver a acceder al gas. Según se informó tras una reunión con referentes del citrus y del azúcar, el recurso se consiguió a partir de contactos con la Nación, Cammesa, YPF, Refinor y comercializadoras del sector energético.
El punto central, sin embargo, es que el gas no llegaría bajo las mismas condiciones pactadas semanas atrás. La mayor demanda provocada por el frío modificó el escenario y empujó los valores hacia arriba. Por eso, aunque el Gobierno celebró que “apareció el gas”, ahora cada empresa deberá negociar precio, volumen, plazo y condiciones de entrega.
La ecuación económica, el nuevo cuello de botella
Para los industriales, la disponibilidad del fluido es apenas una parte del problema. La otra, quizás la más sensible, será determinar si el nuevo precio permite sostener la producción sin romper la rentabilidad.
La preocupación atraviesa tanto al sector citrícola como al azucarero, dos actividades que dependen del gas para mantener sus procesos fabriles. En plena campaña, una tarifa más elevada puede alterar costos, márgenes y planificación. Es decir: el riesgo de parálisis empieza a ceder, pero aparece otro interrogante igual de decisivo para las empresas: producir, sí, pero ¿a qué costo?
Desde el sector privado remarcaron que la solución deberá cerrar en términos económicos. Conseguir gas a cualquier precio no necesariamente resuelve el conflicto si el valor final deja fuera de competencia a las plantas o encarece demasiado la operación.
Una salida que pasa al terreno privado
El Gobierno provincial sostuvo que hizo las gestiones necesarias para abrir una alternativa de abastecimiento. Ahora, la definición quedará en manos de las empresas y los proveedores, que deberán acordar las condiciones comerciales.
El gas disponible provendría de una reasignación de volúmenes destinados originalmente a centrales térmicas del Litoral y del Norte Argentino. Esa decisión permite acercar una respuesta de corto plazo para Tucumán, aunque no elimina la incertidumbre de fondo: el suministro dependerá de contratos que todavía deben cerrarse y de precios que serán superiores a los calculados inicialmente.
En ese marco, el alivio llega condicionado. Para la industria tucumana, la noticia no es solamente que vuelve a haber gas. La verdadera discusión empieza ahora: cuánto costará producir con ese gas y si ese precio permitirá sostener la actividad sin trasladar toda la presión a la cadena productiva.
