El intendente de Yerba Buena, Pablo Macchiarola, expuso con claridad su estrategia de cara a las elecciones 2027 en Tucumán. En una entrevista con el programa Sin Letra Chica, definió la necesidad de consolidar una oferta electoral indivisible. Según el jefe municipal, «nosotros para formar un espacio competitivo no peronista tenemos que estar todos, punto, es decir una boca única de expendio del voto opositor».
Esta visión, que prioriza el amontonamiento de fuerzas para evitar la dispersión que históricamente favoreció al Partido Justicialista, se sostiene en una lógica de supervivencia política más que en una convicción de proyecto común.
La desconfianza es tal que en junio pasado, el intendente lanzó una grave acusación sobre un posible pacto entre los libertarios y el actual gobernador: «Tengo la sospecha de que Catalán tiene un acuerdo con Jaldo». Según su análisis, se trataría de «una manera de que la oposición en Tucumán salga partida: vos le facilitás el camino a ser electo gobernador y a cambio de eso yo te doy apoyo legislativo nacional». Al respecto, concluyó con dureza: «no tengo prueba pero tampoco duda».
Macchiarola dejó en claro que su espacio, que incluye figuras como Mariano Campero, José Cano y Agustín Romano Norri, no aceptará condiciones de subordinación. «A dialogar, no somos ovejas de nadie, no nos lleva puesto nadie nosotros vamos a competir». En un mensaje directo a la conducción libertaria, reafirmó: «no vamos a la cola de nadie, no somos ovejas de nadie, eso que le quede claro a toda [la línea de] Catalán».
Finalmente, el mandatario municipal insistió en que, pese a los roces, el diálogo es el único camino, aunque reconoció las dificultades actuales.
