Aunque todavía falta el decreto de convocatoria, la campaña por las intendencias tucumanas comenzó a tomar forma. El oficialismo provincial trabaja con el domingo 9 de mayo de 2027 como fecha para los comicios, en los que se renovarán la Gobernación, la Legislatura, los 19 municipios, los concejos deliberantes y las comunas rurales.
Dentro del peronismo, Osvaldo Jaldo ya confirmó que buscará otro mandato acompañado nuevamente por Miguel Acevedo. Con la fórmula provincial encaminada, los jefes municipales comenzaron a definir si intentarán conservar sus territorios.
Las primeras en anunciarlo públicamente fueron Alejandra Rodríguez, de Tafí Viejo, y Marta Albarracín, de Lules. En la Capital, Rossana Chahla mantiene el suspenso, aunque el PJ la considera su candidata natural. En Graneros, en tanto, el futuro de Raquel Graneros quedó atravesado por una denuncia judicial que ya forma parte de la disputa electoral.
Tafí Viejo y Lules: las primeras confirmaciones
Alejandra Rodríguez aseguró que buscará ser reelegida en Tafí Viejo. La intendenta sostuvo que cuatro años no resultan suficientes para completar la planificación de una gestión, especialmente en un contexto marcado por la paralización de la obra pública nacional y la escasez de recursos.
Rodríguez afirmó que su decisión cuenta con el respaldo del exintendente y actual diputado nacional Javier Noguera. También ratificó su alineamiento con Jaldo y manifestó que el peronismo provincial llegará unido a las elecciones.
La jefa municipal pretende presentar como ejes de campaña los proyectos de infraestructura en ejecución, el puente sobre las vías del ferrocarril, las obras hidráulicas y la instalación de un sistema de cámaras con reconocimiento de rostros y patentes.
Marta Albarracín adoptó una posición similar en Lules. “Voy por la reelección”, afirmó al anticipar que pedirá a los vecinos otro mandato para continuar con las obras y los programas iniciados desde diciembre de 2023.
Entre los puntos que buscará mostrar durante la campaña se encuentran el campo universitario creado junto con la Universidad Nacional de Tucumán, la recuperación de la Quebrada de Lules y los trabajos de pavimentación, iluminación y provisión de agua.
Albarracín también se ubicó políticamente bajo la conducción de Jaldo. Al igual que Rodríguez, argumentó que necesita un segundo período para completar la transformación proyectada para su municipio.
Ambas se encuentran habilitadas para competir. La Constitución provincial establece que los intendentes duran cuatro años y que su reelección tiene las mismas limitaciones que la del gobernador: pueden acceder a un segundo mandato consecutivo y luego deben dejar pasar un período para volver a presentarse.
Chahla demora el anuncio, pero el PJ espera que compita
La situación más observada es la de Rossana Chahla. La intendenta de San Miguel de Tucumán todavía no confirmó que buscará la reelección y aseguró que la decisión dependerá de factores personales y políticos.
Chahla sostiene públicamente que su prioridad continúa siendo la gestión. Sin embargo, ya tomó una definición central dentro de la interna justicialista: apoyará la reelección de Jaldo incluso si Juan Manzur decide disputar la candidatura a gobernador.
En el oficialismo consideran que la intendenta no tiene demasiadas alternativas. La Capital es el distrito electoral más importante de la provincia y el PJ necesita una figura competitiva para conservar un municipio que recuperó en 2023 después de dos décadas de administraciones opositoras.
El ministro del Interior, Darío Monteros, ya calificó a Chahla como la “candidata natural” del peronismo capitalino. Su eventual postulación también fue analizada durante una reunión reservada que mantuvieron Jaldo, Acevedo, Chahla y Sergio Mansilla para ordenar el armado electoral.
La demora estaría vinculada con las tensiones que atravesaron la relación entre la intendenta y algunos sectores del oficialismo provincial. En su entorno recuerdan los cuestionamientos internos que recibió por decisiones administrativas y políticas, y sostienen que Chahla no quiere ser obligada a anticipar una candidatura.
También pesan los antecedentes de 2025, cuando rechazó integrar una lista como candidata testimonial. La intendenta se resistió entonces a abandonar anticipadamente la Municipalidad o utilizar su nombre únicamente para fortalecer una boleta.
Pese al silencio, todo indica que el PJ presionará para que busque un segundo mandato. Chahla puede presentarse legalmente y conserva el respaldo público de Jaldo. La incógnita no pasa por una imposibilidad electoral, sino por las condiciones políticas que exigirá para aceptar la candidatura.
Graneros: una reelección atravesada por una denuncia judicial
Raquel Graneros tampoco confirmó qué hará en 2027. La intendenta transita su primer mandato y se encuentra habilitada para buscar la reelección, pero su situación política cambió después de que dirigentes opositores la denunciaran por presunto enriquecimiento ilícito.
La presentación fue realizada por el legislador Manuel Courel, el concejal de Simoca Luis Escobar y el dirigente Luis Díaz Augier. Los denunciantes pidieron investigar la supuesta adquisición de dos lotes unificados en el country Las Yungas, en Yerba Buena, por un monto superior a U$S1 millón.
Según la acusación, el pago se habría realizado en efectivo y el secretario de Hacienda municipal habría participado del traslado de parte del dinero. Como elemento inicial, los denunciantes aportaron copias de liquidaciones de expensas en las que aparece el nombre de la intendenta.
La defensa rechazó todas las acusaciones. La abogada Paula Morales Soria afirmó que la propiedad no pertenece a Graneros, que la documentación presentada por la oposición no está autenticada y que la jefa municipal no se encuentra imputada.
También sostuvo que los informes solicitados hasta el momento serían favorables para su representada y atribuyó la denuncia a una maniobra destinada a obtener rédito electoral. La investigación se encuentra bajo la responsabilidad del fiscal Diego Sebastián Hevia y todavía no existe una resolución sobre el fondo del planteo.
Jaldo evitó respaldar o condenar anticipadamente a la intendenta. Señaló que no se debe prejuzgar, pero remarcó que todos los funcionarios son iguales ante la ley y que Graneros deberá responder si es convocada por la Justicia.
Hasta ahora tampoco existen señales públicas de que el oficialismo provincial haya decidido reemplazarla. Graneros llegó a la Intendencia en 2023 como continuidad del espacio encabezado por su madre, la actual legisladora Alejandra Cejas, quien gobernó el municipio durante dos períodos.
Por eso, el futuro electoral del municipio dependerá de dos factores: el avance de la investigación y la decisión de Jaldo sobre la candidatura local. Graneros puede aspirar legalmente a otro mandato, pero deberá resolver primero una controversia que la oposición intentará convertir en uno de los principales temas de campaña.
Mientras Rodríguez y Albarracín ya pusieron en marcha sus proyectos reeleccionistas, Chahla administra los tiempos de su anuncio y Graneros enfrenta un escenario condicionado por los tribunales. A menos de diez meses de la fecha que maneja el oficialismo, la gestión empieza a mezclarse con la campaña en los municipios tucumanos.
