Cristian Emanuel Pérez, de 31 años, murió luego de recibir una puñalada durante un violento episodio ocurrido en el barrio Toledo, al sur de San Miguel de Tucumán. Por el homicidio fue detenido Agustín Rafael Carrizo, de 20 años, quien habría estado con la víctima durante los minutos previos al ataque.
La principal hipótesis indica que ambos habrían mantenido una discusión relacionada con la compra de estupefacientes. Sin embargo, esa versión todavía debe ser confirmada mediante las pruebas reunidas por los investigadores y las declaraciones incorporadas al expediente.
Lo encontraron herido en plena calle
El ataque ocurrió durante la madrugada en la calle José Gorriti al 2.500. Cerca de las 3, vecinos de la zona se comunicaron con la Policía para informar que una persona se encontraba tendida sobre la calzada.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, familiares de Pérez ya lo habían trasladado de urgencia al hospital Padilla. Pese a la atención recibida, los médicos no pudieron salvarle la vida.
La víctima presentaba una herida de arma blanca a la altura de la axila izquierda. De acuerdo con las primeras actuaciones, esa lesión habría sido la que provocó su fallecimiento.
Un hermano de Pérez aportó información clave para orientar la investigación. Según su testimonio, el joven había salido de su vivienda con la intención de comprar drogas. Minutos más tarde, un vecino llegó hasta la casa familiar y les avisó que había sido atacado por la persona con la que se encontraba.
A partir de esos datos, los pesquisas comenzaron a reconstruir los movimientos de la víctima e intentaron determinar quién había estado con ella antes de que fuera hallada gravemente herida.
El sospechoso estaba escondido en un techo
La investigación quedó en manos del personal de la División Homicidios, bajo las directivas del fiscal José Sanjuán. Los efectivos analizaron testimonios de vecinos y registros de cámaras de seguridad instaladas en la zona.
Las evidencias reunidas permitieron identificar a Carrizo como el principal sospechoso. El acusado vive en otro barrio, aunque, según determinaron los investigadores, suele permanecer en las viviendas de distintos familiares.
Los policías se dirigieron a uno de esos domicilios y descubrieron que el joven se encontraba oculto en el techo. Allí fue aprehendido y quedó a disposición de la Justicia.
Carrizo deberá ser presentado en una audiencia para que el Ministerio Público Fiscal formule la acusación en su contra y solicite las medidas correspondientes. Hasta que exista una sentencia firme, debe ser considerado inocente.
Los investigadores también procuran establecer qué arma fue utilizada, si fue descartada después del ataque y si existieron otras personas que hayan presenciado la discusión.
Una disputa por una dosis, la principal hipótesis
Una de las líneas investigativas sostiene que Pérez y Carrizo se encontraban juntos antes del homicidio y que entre ambos se produjo una pelea. El conflicto habría surgido por una operación vinculada con estupefacientes, posiblemente por la compra o entrega de una dosis.
Por el momento, esa hipótesis se encuentra bajo análisis y deberá ser respaldada con testimonios, imágenes, pericias y otras medidas ordenadas por la Fiscalía.
El caso volvió a generar preocupación entre los vecinos del barrio Toledo, quienes advierten sobre los conflictos y episodios violentos asociados al consumo y la comercialización de drogas en distintos sectores de la zona.
La pesquisa ahora estará centrada en precisar cómo comenzó la discusión, determinar el lugar exacto donde se produjo la agresión y establecer si el detenido actuó solo. También se analizarán los registros telefónicos y las comunicaciones de los involucrados para reconstruir las horas previas al crimen.
Mientras avanza la causa judicial, la familia de Pérez espera que se esclarezcan las circunstancias del ataque y que se determine la responsabilidad del joven detenido.
