El gobierno de Javier Milei firmó el contrato de concesión para la Hidrovía, dando inicio a la gestión privada de la principal vía fluvial del comercio exterior argentino a manos del consorcio integrado por Jan de Nul y Servimagnus.
La empresa belga Jan de Nul resultó adjudicataria y cumplió con todos los pasos administrativos requeridos, incluida la conformación de la sociedad específica Vía Navegable Argentina S.A.. El traspaso de activos de la gestión estatal ya se encuentra en marcha, junto con el inicio de los trabajos necesarios para el dragado, balizamiento y registro hidrométrico a lo largo de la vía.
El Gobierno nacional, por su parte, ejercerá su función de autoridad de control y avanzará en la conformación definitiva del Consejo de Control, que contará con la participación de usuarios privados y representantes de las provincias ribereñas y hará seguimiento de cada etapa de la concesión.
De esta manera, se cierra un proceso que, según la cartera económica, estuvo marcado por la transparencia y la participación. La instancia incluyó mesas técnicas de debate con usuarios privados y especialistas, productores, industriales, sectores navieros, portuarios y universidades, además de las provincias involucradas. “Todo el trámite estuvo acompañado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), que garantizó el cumplimiento de las mejores prácticas internacionales para la licitación”, señalaron desde Nación.
