Una publicación de la periodista Dai Albertus Paz volvió a visibilizar la causa penal iniciada contra su exjefe, el productor y consultor Cristian Argañaraz, denunciado por presunto abuso sexual. El texto, difundido en Facebook, se concentra en las consecuencias emocionales, laborales y económicas que enfrentan quienes denuncian este tipo de hechos.
La publicación estuvo acompañada por una imagen en la que se presenta a Argañaraz como procesado e imputado. Sin embargo, el debate no quedó limitado al expediente judicial. Entre las reacciones surgieron cuestionamientos sobre su participación en la comunicación institucional de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán durante la gestión de Rossana Chahla.
En uno de los comentarios visibles se afirmó que Argañaraz manejaba la comunicación de la intendenta y se reclamó hablar de “impunidad”. La acusación trasladó así el interrogante hacia el Palacio Municipal: qué relación profesional mantuvo el comunicador con la administración capitalina, bajo qué modalidad trabajó y quién autorizó su intervención en contenidos oficiales.
Una denuncia presentada en 2021 y una imputación formal
Albertus Paz denunció a Argañaraz el 5 de marzo de 2021 ante la Fiscalía de Instrucción de Violencia de Género y Delitos contra la Integridad Sexual. Según su presentación, los hechos habrían ocurrido en octubre de 2016, cuando trabajaba para la consultora AC Contenidos.
La causa fue caratulada como “Argañaraz Cristian s/ abuso sexual con acceso carnal, artículo 119, tercer párrafo, víctima Albertus Paz Daiana Anabella”. En abril de 2022, la Justicia lo citó a prestar declaración en calidad de imputado.
La denunciante sostuvo públicamente que el primer episodio ocurrió después de una actividad laboral. Según su relato, Argañaraz se ofreció a trasladarla, pero habría modificado el recorrido y la habría llevado hasta una cochera, donde se produjo el presunto ataque. También denunció otro episodio posterior y amenazas.
Argañaraz rechazó las acusaciones. En una respuesta difundida durante 2022, calificó la denuncia como falsa e inverosímil, cuestionó que hubiera sido formulada varios años después de los hechos y aseguró que colaboraría con la investigación.
Una cobertura periodística publicada en octubre de 2022 informó que había quedado procesado por abuso sexual con acceso carnal reiterado después de una audiencia realizada en septiembre. No obstante, en las fuentes judiciales públicas consultadas no apareció la resolución correspondiente ni información suficiente para establecer el estado actual del expediente.
Por ese motivo, la condición que puede afirmarse con respaldo documental público es que fue denunciado, imputado y citado a declarar. No se encontró una sentencia firme en su contra y, mientras no exista una condena definitiva, rige la presunción de inocencia.
El nombre de Argañaraz apareció en la comunicación oficial del Municipio
La discusión política se intensifica por los registros que permanecen en el portal oficial de comunicación de la Municipalidad capitalina. Durante 2024, el nombre de Cristian Argañaraz apareció como autor de numerosas publicaciones institucionales realizadas bajo la gestión de Chahla.
Entre ellas figuran coberturas de actividades encabezadas por la intendenta, como una inspección a la planta asfáltica de La Aguadita, el desarrollo del plan de bacheo y una reunión con representantes diplomáticos de España. Su nombre también fue utilizado para firmar contenidos sobre servicios, actividades municipales y decisiones de la administración capitalina.
El perfil que originalmente llevaba su nombre dentro del portal oficial actualmente redirige a una cuenta identificada como “Redacción DirCom”. Además, durante 2024 funcionó otra cuenta denominada “Redacción AC”, desde la cual se publicaron decenas de notas municipales. El sitio no precisa quiénes integraban ese equipo ni qué significaban esas iniciales.
Estos registros prueban que el nombre de Argañaraz estuvo asociado a la producción o carga de contenidos oficiales. Sin embargo, no permiten determinar por sí solos si era empleado municipal, proveedor externo, integrante de una consultora contratada o colaborador del área de comunicación.
Tampoco alcanzan para afirmar que conducía formalmente toda la estrategia comunicacional de Chahla, como señaló un usuario en Facebook. Para establecerlo sería necesario conocer contratos, órdenes de pago, expedientes de contratación, designaciones o convenios que no aparecen identificados en las publicaciones oficiales consultadas.
Precisamente allí surge el reclamo de transparencia. La Municipalidad podría aclarar qué tareas realizó Argañaraz, durante cuánto tiempo, quién lo incorporó y si su participación fue remunerada con fondos públicos.
Los cuestionamientos llegan a Chahla y reclaman una respuesta
La publicación de Albertus Paz no menciona solamente el trámite judicial. Su planteo central es el costo de continuar viviendo después de una denuncia: abogados, tratamientos psicológicos y psiquiátricos, medicamentos, licencias laborales y años de espera frente a un sistema que avanza con tiempos diferentes a los del trauma.
Dentro de ese contexto, la aparición del nombre de Argañaraz en la comunicación municipal generó una dimensión política. Entre los comentarios visibles, una usuaria vinculó directamente al acusado con la intendenta y reclamó explicaciones sobre su cercanía con el poder.
La pregunta dirigida a Chahla no implica exigir una condena administrativa anticipada contra una persona imputada. Apunta a conocer cómo se decidió su participación en un área estratégica del Municipio y qué controles se aplicaron al contratar o incorporar colaboradores externos.
También corresponde establecer si la intendenta estaba informada sobre la causa, si existió alguna evaluación institucional y cuál es actualmente la relación entre Argañaraz y la Municipalidad.
En las fuentes públicas revisadas no apareció una respuesta de Chahla a los señalamientos difundidos por Albertus Paz. Tampoco se encontró una explicación municipal sobre las publicaciones firmadas por Argañaraz ni sobre el posterior cambio de nombre de su perfil en el sitio oficial.
La causa penal deberá resolverse en la Justicia y con todas las garantías para las partes. Pero el vínculo comunicacional con una gestión pública abre otro plano de responsabilidad: el de la transparencia política. Ante los cuestionamientos surgidos, la Municipalidad tiene la posibilidad de precisar qué función cumplió Argañaraz y despejar las sospechas que hoy alcanzan a la conducción de Chahla.
