El vicegobernador Miguel Acevedo salió a respaldar la continuidad de la fórmula con Osvaldo Jaldo de cara a las elecciones provinciales de 2027 y buscó mostrar al oficialismo con una estrategia definida dentro del peronismo tucumano.
La ratificación de la dupla Jaldo-Acevedo aparece en medio de un proceso de reacomodamiento interno en el PJ, atravesado por los movimientos del senador nacional Juan Manzur y por las especulaciones sobre una eventual disputa por la conducción del espacio.
En ese contexto, Acevedo defendió el armado impulsado por el gobernador y remarcó que el peronismo debe resolver sus diferencias dentro de la estructura partidaria, sin romper la unidad ni poner en riesgo la fortaleza electoral del oficialismo.
El mensaje para Manzur y la interna peronista
La advertencia política tuvo como destinatario central a Manzur. Acevedo consideró que el exgobernador correría un alto riesgo si decidiera competir por fuera del Partido Justicialista, una posibilidad que viene ganando espacio en las conversaciones internas del peronismo tucumano.
El planteo del vicegobernador se suma a la posición que ya había marcado Jaldo: cualquier dirigente que tenga aspiraciones puede disputar espacios, pero debe hacerlo dentro del PJ. La consigna que sobrevuela en el oficialismo es clara: el que gana conduce y el que pierde acompaña.
La tensión entre jaldismo y manzurismo volvió a ocupar el centro de la escena política provincial luego de que el gobernador confirmara que buscará competir nuevamente con Acevedo como compañero de fórmula. Esa definición anticipó la discusión electoral y obligó a los distintos sectores del peronismo a fijar posición.
El oficialismo busca mostrar unidad antes de la campaña
Con la fórmula prácticamente instalada, el jaldismo intenta ordenar el tablero antes del inicio formal de la campaña. La estrategia apunta a evitar fracturas internas, consolidar el control territorial y enviar una señal de continuidad hacia la gestión provincial.
Acevedo, en ese esquema, aparece como una pieza clave para sostener el armado oficialista y garantizar volumen político dentro de la Legislatura y en el interior provincial. Su respaldo a Jaldo busca cerrar filas frente a cualquier intento de competencia externa.
La discusión, sin embargo, está lejos de terminar. Manzur conserva peso propio dentro del peronismo tucumano y sus movimientos son seguidos de cerca por la dirigencia. Por eso, la advertencia de Acevedo no sólo apunta a marcar límites, sino también a preservar la unidad de un espacio que ya empezó a jugar la elección de 2027.
