Policiales

Domiciliaria a medida: la causa de Facundo Ale y el patrón de “beneficios” que indigna en Tucumán

El caso estalló tras el tiroteo del 21 de septiembre en la entrada de un salón de fiestas en Los Nogales, un episodio que primero se leyó como una interna de barra y después quedó atravesado por sospechas de trasfondo narco. Desde el inicio, la investigación describió una escena de extrema violencia y alto riesgo, con varios imputados y un contexto de bandas enfrentadas.

En ese marco, la situación procesal de Facundo Ale sumó capítulos que alimentaron la polémica: estuvo prófugo, hubo discusión pública sobre si “se entregó” o si “lo detuvieron”, y se habló incluso de negociaciones y garantías de seguridad en el operativo. Para cualquier acusado común, esa combinación suele pesar como una losa a la hora de discutir morigeraciones.

La primera señal: “tenía recursos para evadir” y aun así ahora vuelve la domiciliaria

Cuando se discutió su detención, una jueza dejó asentado un punto clave: el riesgo procesal. Se mencionó explícitamente que contaba con recursos como para evitar a la Justicia y se rechazaron pedidos defensivos para salir en libertad o, justamente, para obtener arresto domiciliario.

Sin embargo, en las últimas horas la historia giró otra vez: se prorrogó la prisión preventiva hasta el 4 de abril, pero con modalidad de arresto domiciliario. No quedó libre, pero el cambio es enorme: pasar de un complejo penitenciario a cumplir la medida en una casa es, en los hechos, un alivio que no llega con la misma facilidad a cualquier imputado, menos aún con antecedentes que ya le juegan en contra.

“Si tenés plata, te dan domiciliaria”: el contraste con Benjamín Paz que expone una Justicia desigual

La bronca social no nace sólo por un apellido o por un expediente mediático: nace por el contraste. Benjamín Paz se convirtió en el símbolo del encierro duro, del régimen estricto y de la cárcel para el “resto”. Mientras tanto, en causas de alto perfil aparecen atajos: morigeraciones, cambios de modalidad, decisiones que —aunque puedan ser legales— se leen como privilegios.

El expediente, además, muestra un espejo incómodo: a otros imputados se les negaron o complicaron salidas, uno quedó atravesado por un frente federal y otro, aun teniendo domiciliaria por una lesión, terminó detenido nuevamente por otra causa. Ese dato vuelve a poner sobre la mesa la pregunta que se escucha en pasillos judiciales y en cualquier barrio: ¿la domiciliaria se decide por riesgo real o por capacidad de conseguirla?

Tucumán discute algo más de fondo que un caso puntual: la sensación de que hay dos justicias. Una, para quienes pueden pelear cada instancia con abogados, presión y estrategia; otra, para quienes no tienen margen y terminan directamente en el circuito carcelario. Y cuando la sociedad cree que la balanza se inclina “como sea” para beneficiar a algunos, el daño es doble: a la credibilidad de la Justicia y a la idea misma de igualdad ante la ley.

Related posts

Conmoción en Villa 9 de Julio: hallaron a un hombre muerto, posible justicia por mano propia

a0051376

Villa Amalia: detuvieron a un hombre que se hacía pasar por policía para “custodiar” la cancha

a0051376

Persecución en la zona norte: huyó en una bicicleta robada, mostró un arma de juguete y terminó herido de un disparo

a0051376

Dejar un comentario