La disputa dentro del Partido Justicialista sumó un nuevo capítulo en redes sociales tras un posteo de Mayra Mendoza, intendenta de Quilmes y referente de La Cámpora, en defensa de Cristina Fernández de Kirchner. En ese mensaje, dirigido al presidente Javier Milei, ironizó sobre el vínculo del Gobierno nacional con mandatarios peronistas “dialoguistas” y mencionó de manera explícita a Osvaldo Jaldo, junto a Raúl Jalil y Gustavo Sáenz.
En tono acusatorio, la jefa comunal los calificó como una “runfla” y sugirió que, aunque podrían “perder sus provincias”, sus “cuentas personales” resultarían beneficiadas. La referencia impactó de lleno en Tucumán, donde el oficialismo provincial interpretó el planteo como un ataque directo a la estrategia de gobernabilidad que viene sosteniendo la Casa de Gobierno.
Respuesta tucumana: federalismo, gestión y “conducción propia”
La réplica desde el jaldismo llegó con dureza. La legisladora Sara Assán rechazó las “bajadas de línea” desde Buenos Aires y buscó instalar un contraste: mientras en el kirchnerismo —según planteó— se discute “pureza ideológica”, en Tucumán la prioridad es sostener servicios esenciales como salud y educación.
Con un discurso de impronta federal, remarcó que el peronismo “nació en el interior” y defendió la conducción política del gobernador. En ese encuadre, la crítica a Mendoza se apoyó menos en la discusión personal y más en la idea de autonomía provincial frente a las internas del PJ nacional.
La Cámpora en la mira y una fractura cada vez más expuesta
El concejal Hugo Andina Lizárraga sumó otro eje a la respuesta: cuestionó a La Cámpora por el rol que, según su visión, tuvo en el aislamiento político de Cristina Fernández de Kirchner. También reprochó la falta de reacción de la militancia camporista frente al escenario judicial que atraviesa la ex presidenta.
El cruce dejó expuesta una grieta que se profundiza: de un lado, el peronismo con base en el conurbano bonaerense; del otro, gobernadores del Norte que priorizan acuerdos de gobernabilidad y reivindican el federalismo por encima de las disputas partidarias metropolitanas.
