La disputa entre los sectores alineados con Javier Milei en Tucumán sumó un nuevo capítulo. El diputado nacional y exintendente de Yerba Buena, Mariano Campero, lanzó duras acusaciones contra Federico Pelli y Lisandro Catalán, dos referentes del espacio libertario, a quienes señaló por presuntas irregularidades en sus domicilios electorales.
La controversia se produce mientras los distintos grupos que orbitan alrededor de La Libertad Avanza comienzan a posicionarse para las próximas elecciones provinciales. Lejos de exhibir una estrategia común, las declaraciones dejaron expuestas las diferencias por las candidaturas, el armado territorial y el control político del espacio oficialista nacional en Tucumán.
Campero apuntó contra Pelli
Campero sostuvo que Federico Pelli no reside en Yerba Buena y puso en duda que cumpla con los requisitos necesarios para competir electoralmente en ese municipio.
Según el diputado, su sector se encuentra reuniendo documentación para respaldar la acusación. Afirmó, además, que Pelli habría realizado dos modificaciones de domicilio durante una misma semana en una oficina del Registro Nacional de las Personas.
El exintendente consideró que no se trataría de un simple trámite administrativo, sino de una maniobra destinada a reunir las condiciones formales para una eventual candidatura. En ese sentido, aseguró que la situación podría encuadrarse en las disposiciones del Código Nacional Electoral referidas a la inscripción de domicilios falsos con fines electorales.
Campero también comparó las presuntas irregularidades con prácticas históricamente atribuidas al peronismo tucumano, vinculadas con el traslado de electores entre municipios y comunas para modificar los escenarios políticos locales.
Las acusaciones alcanzaron a Catalán
El enfrentamiento no quedó limitado a Pelli. Campero extendió sus cuestionamientos a Lisandro Catalán, referente nacional de La Libertad Avanza y uno de los dirigentes que busca tener influencia en la construcción electoral del mileísmo tucumano.
El diputado afirmó que Catalán habría recurrido a un procedimiento similar para modificar su domicilio. Incluso ironizó sobre su vínculo con la provincia y lo calificó como “turista”, una expresión que profundizó la confrontación entre los sectores libertarios.
Para Campero, las supuestas modificaciones no pueden ser consideradas acciones burocráticas sin consecuencias. Señaló que la residencia constituye uno de los requisitos centrales para acceder a determinadas candidaturas y anticipó que su espacio analizará avanzar por las vías legales correspondientes.
Las acusaciones revelan que la discusión entre los aliados del Gobierno nacional ya no gira únicamente alrededor de diferencias políticas. La pelea comenzó a trasladarse al terreno administrativo y judicial, con cuestionamientos sobre la validez de futuras postulaciones.
Una pelea que complica la unidad libertaria
Mientras La Libertad Avanza intenta consolidarse como alternativa al oficialismo provincial, sus principales referentes tucumanos mantienen una disputa cada vez más abierta.
Campero aseguró que su objetivo continúa siendo conformar una propuesta competitiva para disputar la Gobernación. Sin embargo, cuestionó que otros dirigentes del mismo espacio concentren sus esfuerzos en perjudicar a su sector, en lugar de trabajar en una construcción conjunta.
El diputado sostuvo que responderá cada vez que reciba ataques y buscó diferenciar a su grupo de las prácticas electorales que denunció. Sus declaraciones dejaron en evidencia que la unidad libertaria en Tucumán está lejos de encontrarse garantizada.
La pelea por los domicilios funciona, en realidad, como una expresión de una disputa más amplia: quién conducirá el armado provincial, quién definirá las candidaturas y qué sector podrá presentarse ante el electorado como el representante legítimo de Javier Milei.
A medida que se acerquen las elecciones, los cortocircuitos podrían intensificarse. Por ahora, las acusaciones cruzadas muestran a los aliados tucumanos del Presidente más concentrados en dirimir su interna que en construir una estrategia común para enfrentar al peronismo.
