La pelea por el poder dentro del peronismo tucumano empezó a ganar la calle. A nueve meses de las elecciones provinciales de 2027, aparecieron en San Miguel de Tucumán pintadas que impulsan al senador nacional y exgobernador Juan Manzur para volver a competir por la Casa de Gobierno.
Los mensajes con la inscripción “Juan Manzur 2027” representan un nuevo capítulo de una interna que hasta hace poco se desarrollaba principalmente a través de reuniones, declaraciones públicas y movimientos de dirigentes. Ahora, la disputa comenzó a trasladarse a las paredes y anticipa una campaña en la que el territorio volverá a ocupar un lugar central.
La aparición de las pintadas se produjo apenas después de que Manzur dejara abierta públicamente la posibilidad de disputar nuevamente la Gobernación. Consultado sobre una eventual candidatura, el senador evitó confirmar una postulación, pero lanzó una frase que rápidamente repercutió dentro del oficialismo: “Uno siempre tiene ganas”.
Manzur vuelve a mostrar sus cartas
El exgobernador viene aumentando su presencia política en Tucumán y manteniendo reuniones con dirigentes y representantes de distintos sectores. Aunque insiste en que todavía es prematuro hablar de candidaturas, sus movimientos comenzaron a ser interpretados dentro del PJ como señales cada vez más evidentes de que pretende tener protagonismo en 2027.
Manzur sostuvo que actualmente su prioridad pasa por los problemas económicos y sociales y cuestionó las políticas del Gobierno nacional. Sin embargo, también confirmó que está recorriendo la provincia y conversando con distintos sectores.
Las pintadas aparecidas en la Capital terminaron de darle una expresión callejera a esa estrategia. Sin un lanzamiento formal, el nombre del exmandatario ya comenzó a ser instalado de cara a las próximas elecciones.
La situación adquiere todavía más peso porque Manzur confirmó además que actualmente no mantiene contacto con Osvaldo Jaldo. La relación entre quienes gobernaron juntos durante años atraviesa nuevamente una etapa de fuertes diferencias políticas.
Jaldo recogió el guante y desafió a su antecesor
Desde el jaldismo no dejaron pasar las declaraciones. El gobernador Osvaldo Jaldo respondió con dureza a las insinuaciones electorales de Manzur y prácticamente lo desafió a transformar sus intenciones en una candidatura.
“Si hay deseos o ganas, que las haga realidad para que la comunidad de Tucumán sepa cuáles son sus deseos, sus ganas, y si las va a poder concretar”, expresó el mandatario.
Jaldo también ratificó su propia hoja de ruta electoral. El gobernador tiene decidido buscar un nuevo mandato acompañado otra vez por Miguel Acevedo como vicegobernador, dejando en claro que su sector ya trabaja con una fórmula definida.
Además, descartó por ahora una reunión privada con Manzur para intentar acercar posiciones. Aunque aseguró que está dispuesto a dialogar con cualquier dirigente cuando estén en juego los intereses provinciales, el mensaje político quedó expuesto: el jaldismo no parece dispuesto a retroceder ante una eventual candidatura del senador.
La tensión deja al PJ frente a un escenario que puede profundizarse durante los próximos meses. Manzur conserva dirigentes y estructura propia, mientras Jaldo conduce el Gobierno provincial y construyó durante los últimos años un espacio político con identidad propia.
De las declaraciones a las paredes: la campaña empezó antes de tiempo
La irrupción de las pintadas cambia el escenario de la interna. La discusión dejó de quedar limitada a los despachos y comenzó a instalarse en las calles tucumanas.
En la política provincial, las paredes históricamente funcionaron como una demostración de organización territorial y capacidad de movilización. Por eso, la aparición anticipada del nombre de Manzur difícilmente pase inadvertida para el oficialismo.
El desafío ahora será observar la respuesta del jaldismo. Si comienzan a multiplicarse mensajes respaldando la continuidad de Jaldo o de la fórmula Jaldo-Acevedo, Tucumán podría ingresar definitivamente en una guerra de pintadas mucho antes del inicio formal de la campaña.
Las elecciones provinciales están previstas para el 9 de mayo de 2027, pero dentro del PJ los tiempos parecen haberse acelerado.
Manzur avisó que “siempre tiene ganas”. Jaldo le respondió que las haga realidad. Y ahora las paredes empezaron a hablar.
La pelea por el control del peronismo tucumano ya no es solamente una interna dirigencial: comenzó a escribirse en las calles.
