Las víctimas aseguraron que fueron golpeadas, atacadas con gas pimienta y despojadas de la llave de su automóvil. El episodio ocurrió en un local ubicado en la esquina de Lavalle y Batalla de Boyacá, en San Miguel de Tucumán.
Una pareja denunció haber sido víctima de una violenta agresión por parte del personal de seguridad de un boliche de la capital tucumana. El incidente se produjo durante la madrugada del domingo 5 de julio y terminó con uno de los damnificados hospitalizado.
De acuerdo con la presentación realizada ante el Ministerio Público, Ricardo Maximiliano Gómez, de 37 años, había concurrido al establecimiento junto a su pareja, Daniela Romero.
El conflicto habría comenzado cuando uno de los encargados de seguridad del local empezó a apuntar a Gómez con un láser. Según el relato incorporado a la causa, el hombre fue rodeado posteriormente por cinco personas, obligado a arrojarse al piso y golpeado con patadas y elementos similares a tonfas.
Gómez logró salir del establecimiento con la ayuda de su pareja. Antes de retirarse, le habría entregado la llave de su vehículo a un amigo para que acercara el automóvil hasta la puerta del boliche.
Sin embargo, la situación continuó en el exterior. Los denunciantes sostuvieron que los agresores golpearon el vehículo y provocaron distintos daños. También afirmaron que uno de ellos introdujo parte de su cuerpo por una de las ventanillas y arrojó gas pimienta dentro del habitáculo.
La pareja aseguró que, antes de finalizar el ataque, los responsables se apoderaron de la llave del automóvil.
La explicación de un supuesto atropello
El episodio terminó cuando personal policial llegó al lugar. Frente a los efectivos, los acusados habrían manifestado que intervinieron porque Gómez supuestamente había atropellado a una joven.
No obstante, cuando los policías solicitaron información sobre la presunta víctima, los señalados respondieron que la mujer ya se había retirado. Hasta el momento, según la denuncia, no se habría podido comprobar la existencia del supuesto atropello.
Los efectivos recomendaron a la pareja que formalizara una denuncia. Gómez y Romero abandonaron el lugar con acompañamiento de personal del Sistema de Emergencias 911 y se dirigieron a la comisaría 8ª.
Mientras realizaban el trámite, se habría presentado en la dependencia policial la propietaria del boliche junto con las personas involucradas en la agresión. Según los representantes legales de los denunciantes, ninguno pudo explicar por qué se había producido el ataque ni por qué retiraron la llave del vehículo.
Los abogados también indicaron que Romero sufrió las consecuencias de haber inhalado gas pimienta durante el incidente.
Reclaman medidas urgentes durante la feria judicial
Después de realizar la denuncia, Gómez fue trasladado al hospital Ramón Carrillo, en Yerba Buena. La documentación médica incorporada al expediente señala que presentó politraumatismos en diferentes partes del cuerpo.
Además, habría sufrido un traumatismo encéfalo-craneano sin pérdida de conocimiento y lesiones en la zona dorsolumbar, el dorso de la nariz y los miembros superiores.
Los abogados Alejandro López Islas y Nicolás Ramasco Padilla, representantes del damnificado, solicitaron que el expediente sea declarado como una cuestión de feria. El objetivo es que la investigación avance durante el receso judicial.
La defensa considera necesario identificar cuanto antes a todas las personas que habrían participado de la agresión, preservar posibles registros de cámaras de seguridad y reunir nuevos elementos probatorios.
Los responsables del establecimiento todavía no brindaron públicamente su versión sobre el episodio. La investigación deberá determinar cómo se inició el conflicto, quiénes intervinieron y si existió el supuesto atropello mencionado por el personal de seguridad.
