Una intervención del concejal radical Federico Romano Norri provocó un fuerte cruce político en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán. El edil criticó la gestión de la intendenta Rossana Chahla y afirmó que, “como toda mujer, se encarga del maquillaje”, expresión que generó el inmediato rechazo de funcionarios municipales.
Críticas a la gestión municipal
Durante la sesión, Romano Norri aseguró que la intendenta “parece que vive una ficción” y cuestionó lo que considera una prioridad excesiva de la administración capitalina por la imagen de la ciudad.
El concejal sostuvo que el Municipio se ocupa de cuestiones superficiales mientras persisten problemas estructurales relacionados con la movilidad urbana, la recolección de residuos y el estado de las calles.
En ese contexto, lanzó la frase que desató la controversia: “Como toda mujer, se encarga del maquillaje”. Sus palabras trascendieron rápidamente el debate legislativo y fueron interpretadas como una descalificación basada en el género de la jefa municipal.
La respuesta de Camila Giuliano
La secretaria de Gobierno de la Municipalidad, Camila Giuliano, respondió públicamente y calificó las expresiones del concejal como “machistas”.
“Pretender reducir el trabajo de la primera mujer intendenta de San Miguel de Tucumán al maquillaje marca un retroceso lamentable”, señaló la funcionaria.
Giuliano también sostuvo que el comentario les falta el respeto a todas las mujeres y cuestionó que haya sido pronunciado dentro de una institución como el Concejo Deliberante.
Una sesión atravesada por otros temas sensibles
El cruce se produjo durante una jornada en la que los concejales también analizaron asuntos vinculados con la seguridad de los edificios de la capital.
Entre ellos, se debatió un pedido para que la Municipalidad realice una auditoría urgente sobre los inmuebles de vivienda colectiva, luego de la explosión ocurrida en un edificio de calle Monteagudo, donde murió el médico Jonathan Stisman.
La controversia entre Romano Norri y el Ejecutivo municipal volvió a elevar la tensión política en la capital y abrió una discusión sobre los límites del discurso público, los estereotipos de género y la responsabilidad de los funcionarios dentro de los ámbitos institucionales.
