Osvaldo Jaldo firmó el decreto de convocatoria a elecciones provinciales para el 9 de mayo y, con ese acto formal, puso en marcha una carrera política que ya comenzaba a sentirse en el oficialismo y la oposición. Lo hizo durante una conferencia en la que mostró aplomo, tranquilidad y una sonrisa, luego del episodio cardiológico que había experimentado días atrás.
El gobernador pareció bajar el tono de la confrontación pública. Habló de la importancia de cuidar la salud y recordó que quienes ejercen responsabilidades institucionales también tienen límites. “No somos robots”, expresó. Sin embargo, detrás de las formas amables hubo definiciones políticas contundentes para los distintos actores del escenario tucumano.
Ante las críticas opositoras por la fecha elegida, Jaldo rechazó que exista un adelantamiento especulativo de los comicios. Recordó que Tucumán ya votó durante mayo y junio en 2019 y 2023, y sostuvo que la convocatoria se encuadra estrictamente dentro de los plazos establecidos por la Constitución provincial.
Con ese argumento, el mandatario buscó desactivar los primeros cuestionamientos y fijó el cronograma sobre el cual deberán trabajar, desde ahora, todos los espacios políticos.
Un mensaje directo hacia la interna peronista
El tramo más firme de la presentación no estuvo dirigido hacia la oposición, sino hacia el interior del Partido Justicialista. En un peronismo donde persisten movimientos subterráneos y donde el senador Juan Manzur busca recuperar volumen territorial con la mirada puesta en 2027, Jaldo lanzó una advertencia sin demasiados rodeos.
“Hay que llamar a internas si no hay unión en el PJ; hay que trabajar a la luz del día”, afirmó.
La frase funcionó como una señal de verticalidad, pero también como una invitación a que las diferencias se resuelvan mediante los mecanismos partidarios. Quienes pretendan construir listas paralelas, disputar liderazgos o desafiar al oficialismo deberán someterse al veredicto de los afiliados.
Jaldo también procuró desactivar una posible pelea por la conducción formal del partido. Aseguró que no pretende asumir la presidencia del PJ tucumano, que respetará a las autoridades actuales hasta el final de sus mandatos y que su prioridad continuará siendo la administración provincial.
La aclaración, sin embargo, no borró el mensaje destinado al manzurismo. La Casa de Gobierno está dispuesta a discutir candidaturas y espacios de poder, pero pretende hacerlo en un terreno donde el oficialismo puede hacer valer su estructura territorial.
El gobernador también respondió a libertarios, radicales y dirigentes republicanos que acusan al peronismo de diseñar reglas electorales según su conveniencia. Jaldo sostuvo que el oficialismo provincial consiguió triunfos tanto con la Boleta Única de Papel en las elecciones nacionales como con el sistema de acoples en Tucumán.
Además, señaló una contradicción en el discurso opositor: mientras algunos sectores cuestionan los acoples provinciales y los califican como un mecanismo arcaico, a nivel nacional impulsan o negocian sistemas similares mediante colectoras.
Jaldo insistió en que una reforma electoral requiere acuerdos entre los partidos políticos y recordó que el Congreso nacional ni siquiera pudo avanzar de manera definitiva con la eliminación de las PASO. También reivindicó los avances relacionados con Ficha Limpia, aunque reconoció que resulta imposible modificar todo el sistema institucional durante un único mandato.
Chahla y una indefinición que incomoda al oficialismo
Mientras el gobernador comenzó a ordenar el tablero provincial, la principal incógnita del peronismo continúa ubicada en la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Rossana Chahla todavía no confirmó si buscará la reelección como intendenta, una indefinición que genera especulaciones dentro del jaldismo y entre las distintas corrientes del PJ.
Una de las hipótesis señala que Chahla podría estar analizando un salto hacia la política nacional. Algunas versiones la ubican dentro de armados peronistas de perfil centrista que buscan construir una alternativa competitiva para la próxima elección presidencial.
En ese esquema aparece mencionado el empresario y banquero Jorge Brito, mientras que otros sectores observan a la intendenta como una figura capaz de acompañar una eventual construcción encabezada por Axel Kicillof. Su perfil técnico, su gestión en la capital tucumana y su presencia en las redes sociales le permitieron alcanzar una exposición que excede los límites provinciales.
Dentro del oficialismo tucumano, algunos relativizan esas versiones y hablan de una estrategia de promoción personal. Sin embargo, admiten que Chahla consiguió instalar su imagen en medios nacionales y en otros distritos del país.
La segunda hipótesis responde a un cálculo estrictamente provincial. La intendenta podría estar esperando el resultado de eventuales planteos judiciales contra una nueva candidatura de Jaldo a la Gobernación. Sectores opositores y dirigentes peronistas enfrentados con el mandatario evalúan recurrir a la Justicia para cuestionar su postulación.
Frente a esa posibilidad, Chahla buscaría mantenerse como una alternativa competitiva para encabezar la fórmula oficialista si algún fallo judicial o interpretación constitucional complicara las aspiraciones del gobernador.
La estrategia entraña riesgos. En el jaldismo comienzan a preguntarse hasta cuándo será tolerada la indefinición y si, llegado el momento, la intendenta deberá pagar algún costo político por no haber respaldado anticipadamente el proyecto provincial.
También existe otro peligro: una candidatura opositora competitiva, combinada con una estructura peronista trabajando sin entusiasmo, podría complicar la reelección de Chahla en la capital. La evolución de su vínculo con Jaldo será uno de los elementos centrales de los próximos meses.
Libertarios y camperistas toman ventaja en la oposición
La convocatoria para el 9 de mayo no sorprendió a los espacios opositores. La mayoría descontaba que las elecciones provinciales se realizarían durante ese mes y algunos dirigentes ya habían comenzado a recorrer el territorio.
Los libertarios y el espacio conducido por Mariano Campero aparecen, por ahora, como los sectores más activos.
Lisandro Catalán tendría definida una parte importante de las candidaturas para los municipios del interior. Además, intensificó su presencia en Tucumán y prepara para el 20 de agosto la presentación de un plan de gobierno para el período 2027-2031.
El dirigente confía en que puede disputarle la Gobernación a Jaldo y obtener triunfos en distritos estratégicos como Yerba Buena, Concepción y Tafí Viejo.
Del lado de Cambia Tucumán, Campero comenzó hace varios meses una recorrida por ciudades y comunas rurales. Su objetivo es construir una estructura con presencia provincial y competir en todos los niveles durante el próximo proceso electoral.
Por el momento no aparecen señales de un acuerdo entre los libertarios y el radicalismo tucumano, pese a las coincidencias que ambos sectores mostraron en determinadas votaciones dentro del Congreso nacional.
Campero defenderá especialmente Yerba Buena, el principal bastión de su espacio, pero también apuesta a conseguir resultados favorables en otros municipios, entre ellos Juan Bautista Alberdi.
El resto de los dirigentes opositores todavía no mostró el mismo nivel de actividad territorial. Una de las excepciones es Sebastián Salazar, quien continúa consolidando su armado en Bella Vista, aunque todavía aparece relativamente aislado dentro del escenario provincial.
Todos ellos deberán enfrentar el mismo desafío: competir contra un aparato oficialista con fuerte presencia territorial y conducido por un gobernador que conserva una imagen positiva elevada, incluso según mediciones encargadas por sectores opositores.
Hasta diciembre, el escenario podría atravesar numerosas modificaciones. La evolución de las gestiones nacional y provincial tendrá una influencia directa sobre el comportamiento del electorado tucumano.
Mientras una parte de la dirigencia observará atentamente la economía, las obras públicas y el humor social, otra mantendrá la mirada puesta en los tribunales. Especialmente, en cualquier definición que pueda surgir de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
