Una mujer de 52 años y su esposo de 55 fueron encontrados muertos en un campo ubicado en la localidad de 7 de Abril, en el departamento Burruyacu. La principal hipótesis que analiza la Justicia indica que el hombre habría asesinado a su pareja con una escopeta y posteriormente se habría quitado la vida con la misma arma.
Las víctimas fueron identificadas como Yolanda Beatriz Amaya y René Sierra. Ambos residían en una vivienda construida sobre un amplio terreno, donde también se habían instalado algunos de sus hijos junto a sus respectivas familias.
Los familiares encontraron los cuerpos a unos 200 metros de la casa
Durante el domingo, la familia había compartido un almuerzo, como acostumbraba hacerlo habitualmente. Más tarde, los hijos de la pareja se retiraron junto a sus familias para participar de actividades organizadas en la comuna por el Día del Niño.
Al regresar, después de las 18.30, comenzaron a buscar a Amaya. Según los testimonios recogidos durante la investigación, uno de sus nietos quería contarle que se había golpeado en la frente, pero no logró encontrarla.
La ausencia de la pareja llamó la atención de sus familiares, quienes iniciaron una búsqueda por la propiedad. Dos mujeres se dirigieron hacia el campo pensando que podrían haber ido a ocuparse de los caballos y, a unos 200 metros de la vivienda, encontraron los cuerpos.
Tras el aviso, personal policial llegó al lugar y constató que la mujer se encontraba sin vida y que, a pocos metros, estaba el cuerpo de Sierra.
Una escopeta y testimonios familiares, entre las claves de la investigación
La causa quedó bajo investigación del fiscal Carlos Sale. De acuerdo con la principal línea investigativa, Sierra habría disparado contra su esposa y posteriormente habría utilizado la misma arma para quitarse la vida.
Una escopeta fue encontrada junto al cuerpo del hombre, un elemento que llevó a los investigadores a considerar, en principio, poco probable la participación de una tercera persona.
Los testimonios de familiares también serán analizados. Según declararon, Sierra consumía alcohol durante los fines de semana y en esas circunstancias habría tenido comportamientos agresivos hacia su esposa.
Además, los allegados señalaron que Amaya podría haber atravesado situaciones previas de violencia de género, aunque no se registraban denuncias realizadas por la mujer.
Pese a que el femicidio seguido de suicidio constituye la principal hipótesis, la Justicia aguarda los resultados de distintas pericias antes de establecer definitivamente la mecánica de las muertes.
Sería el sexto femicidio registrado en Tucumán durante 2026
En caso de confirmarse la hipótesis judicial, el crimen de Amaya se convertiría en el sexto femicidio registrado en Tucumán desde comienzos de 2026.
Los registros provinciales muestran además una fuerte incidencia de los crímenes relacionados con la violencia de género y la violencia intrafamiliar. Durante los primeros ocho meses del año se contabilizaron 11 homicidios vinculados con estas problemáticas.
La cifra adquiere relevancia dentro del escenario de violencia provincial: hasta fines de agosto se habían registrado 28 homicidios en Tucumán, por lo que los episodios relacionados con conflictos intrafamiliares y de género aparecen entre los principales móviles investigados por la Justicia.
