Este lunes 31 de agosto, el presidente Javier Milei inaugurará el Congreso Americano de la Federación Internacional del Automovilismo (FIA) en la sede del Automóvil Club Argentino (ACA) en Buenos Aires. Durante su participación, el mandatario buscará iniciar gestiones formales con las máximas autoridades internacionales para concretar el regreso de la Fórmula 1 al país, aprovechando el fuerte interés generado por la llegada del piloto nacional Franco Colapinto a la competencia.
El evento continental, que vuelve a realizarse en la Argentina después de casi 15 años, se extenderá hasta el miércoles 2 de septiembre. La cumbre contará con la presencia del presidente de la FIA, el emiratí Mohammed Ben Sulayem, a quien el Gobierno nacional intentará convencer para recuperar una fecha en el exigente calendario mundial.
La estrategia oficial para seducir a las autoridades del deporte motor se sostiene en dos puntos clave: por un lado, el furor del público tras el debut de Colapinto; por el otro, el avance de las obras de remodelación e infraestructura que el gobierno porteño realiza en el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires desde enero, con el objetivo de cumplir con los estrictos requisitos de homologación de la categoría. En declaraciones recientes, el propio Milei ratificó la iniciativa y aseguró que harán «todo lo posible» para que ver correr al joven piloto en el país sea una realidad.
Por su parte, el titular del ACA, César Carman, destacó el honor de oficiar como anfitriones de un encuentro que reúne a representantes de más de 35 países. Según las autoridades locales, esta cumbre representa una oportunidad inmejorable para fortalecer los lazos regionales y reposicionar a la Argentina dentro de la agenda global del automovilismo.
