Carlos Arnedo salió a cuestionar a La Libertad Avanza y aseguró que “la casta no desapareció, ahora se pintó de violeta”. El actual secretario de Movilidad Urbana de San Miguel de Tucumán puso bajo la lupa la candidatura de la diputada nacional Soledad Molinuevo a la Intendencia capitalina y cuestionó, entre otras cosas, el uso de cargos públicos como “trampolín electoral”.
Las palabras adquirieron un condimento particular al repasar el propio recorrido político del funcionario municipal.
En apenas algunos años, Arnedo pasó de ser una figura del Partido por la Justicia Social de Germán Alfaro y candidato dentro del armado de Juntos por el Cambio a romper con ese sector, crear un bloque propio, acercarse políticamente a Rossana Chahla y finalmente desembarcar en su gabinete municipal.
Por eso, sus cuestionamientos sobre la “casta”, los cambios de posición y las prácticas tradicionales de la política pueden ser contrastados con antecedentes concretos de su propia trayectoria.
Del PJS de Alfaro a candidato de Juntos por el Cambio
El vínculo de Arnedo con el alfarismo no fue circunstancial.
Ya en 2017 figuraba oficialmente como miembro del Congreso Provincial del Partido por la Justicia Social, la fuerza política conducida por Germán Alfaro. También integró durante años la estructura municipal del entonces intendente como secretario de Servicios Públicos.
Su pertenencia política quedó nuevamente expuesta durante las elecciones provinciales de 2023.
Arnedo encabezó la lista de concejales del PJS en San Miguel de Tucumán y fue presentado públicamente como candidato del espacio de Juntos por el Cambio. Resultó electo y asumió una banca en el Concejo Deliberante.
En aquella campaña su discurso estaba claramente ubicado en la vereda opuesta al oficialismo provincial.
En abril de 2023 aseguró que el oficialismo había “cumplido un ciclo” y que había dejado “un desastre”. También responsabilizó al gobierno por la crisis económica y cuestionó duramente tanto a la administración provincial como a la nacional.
Un mes después incluso pronosticaba una derrota del Gobierno tucumano y presentaba a Juntos por el Cambio como la alternativa.
El escenario político cambiaría rápidamente después de las elecciones.
Rompió con Alfaro, armó un unibloque y se acercó a Chahla
Menos de un año después de asumir como concejal por el espacio de Alfaro, Arnedo decidió abandonar el Partido por la Justicia Social.
En junio de 2024 anunció públicamente su ruptura con el alfarismo y conformó el bloque unipersonal Acción Vecinal.
Al explicar su salida aseguró que se había terminado el diálogo con la conducción del PJS y cuestionó lo que definió como errores estratégicos y “mucha soberbia”.
A partir de allí comenzó una nueva etapa.
Desde Acción Vecinal, Arnedo fue acercándose a la administración encabezada por Rossana Chahla. Medios locales registraron que acompañó sistemáticamente diferentes iniciativas impulsadas por el Ejecutivo municipal y pasó a convertirse en uno de los aliados de la intendenta dentro del Concejo.
El recorrido resultaba especialmente significativo por el origen de ambos sectores.
Arnedo había llegado a su banca desde la estructura política que enfrentó electoralmente al peronismo en 2023. Chahla, en cambio, había conquistado la Intendencia desde el espacio peronista.
La distancia política que los había separado durante la campaña terminó reduciéndose hasta desaparecer en términos de gestión.
Del opositor al funcionario de Chahla que ahora cuestiona a LLA
El último movimiento se produjo en abril de 2026.
Arnedo dejó su banca en el Concejo Deliberante y aceptó incorporarse directamente al gabinete de Rossana Chahla como secretario de Movilidad Urbana.
El dirigente que tres años antes hacía campaña desde Juntos por el Cambio y cuestionaba duramente al oficialismo pasó así a ocupar un cargo ejecutivo dentro de la administración encabezada por la intendenta peronista.
Actualmente, Arnedo es además uno de los dirigentes que defiende públicamente la gestión de Chahla.
Esta semana, al cuestionar la candidatura de Soledad Molinuevo, sostuvo que los libertarios terminaron reproduciendo prácticas que habían prometido combatir y criticó particularmente las candidaturas definidas desde Buenos Aires, el uso de cargos como plataforma para buscar otros puestos y los vínculos familiares dentro de la política.
También contrapuso la propuesta libertaria con la administración municipal y reivindicó directamente la gestión de Chahla.
El archivo político aporta contexto a esas declaraciones.
En 2023, Arnedo era candidato opositor dentro de Juntos por el Cambio y cargaba contra el oficialismo. En 2024 abandonó el PJS y fundó Acción Vecinal. Luego comenzó a respaldar a la gestión municipal y, finalmente, en 2026 dejó el Concejo para convertirse en funcionario de Chahla.
Ese recorrido no permite determinar objetivamente quién es el dirigente tucumano que más veces cambió de espacio político. Sí permite establecer algo verificable: en pocos años, Arnedo modificó de manera sustancial sus alianzas y pasó de integrar uno de los principales espacios opositores al peronismo a formar parte del gabinete de una intendenta peronista.
Un antecedente que inevitablemente entra en escena ahora que el funcionario decidió colocar en el centro del debate las contradicciones, los cambios y la denominada “casta” de la política tucumana.
