Las pequeñas y medianas empresas atraviesan uno de los momentos más difíciles de los últimos años. El Radar PyME del segundo trimestre de 2026, elaborado por la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), muestra un escenario marcado por la caída de las ventas, la pérdida de rentabilidad, la destrucción de empleo y la falta de expectativas de recuperación. El informe señala que el 46,7% de las PyMEs redujo su volumen de ventas durante el trimestre, reflejando la debilidad del consumo y del mercado interno. Al mismo tiempo, se perdieron 41 puestos de trabajo netos, confirmando que la crisis también impacta sobre el empleo.
La situación financiera tampoco mejora: el 32,2% de las empresas opera con rentabilidad negativa y la capacidad instalada alcanza apenas el 54,6%, dejando casi la mitad del potencial productivo sin utilizar. En este contexto, solo el 19,2% de las firmas prevé realizar inversiones en los próximos seis meses. El clima empresarial es cada vez más pesimista: el 61,6% de los dueños de PyMEs considera que la economía empeorará durante el resto de 2026. La combinación de menor actividad, baja inversión, rentabilidad en retroceso y pérdida de empleo refleja una crisis que sigue debilitando al entramado productivo nacional.
