El juez Eduardo Romero Lascano resolvió absolver a Virginia Mercado, amiga de Paulina Lebbos y última persona de su entorno que la vio con vida durante la madrugada del 26 de febrero de 2006. El magistrado consideró que no existían pruebas suficientes para determinar que sus contradicciones y lagunas de memoria formaran parte de una maniobra destinada a proteger a los responsables del asesinato.
La resolución fue dictada luego de que la fiscala Marta Jerez decidiera no sostener la acusación por encubrimiento agravado. La representante del Ministerio Público entendió que los nueve puntos cuestionados en las declaraciones de Mercado no permitían acreditar una conducta deliberada para obstaculizar la investigación.
La Fiscalía pidió que fuera absuelta
Durante los alegatos, Jerez señaló que las inconsistencias atribuidas a Mercado no alcanzaban para demostrar la existencia de dolo, un elemento indispensable para responsabilizarla penalmente por encubrimiento.
La defensa, encabezada por Elías Abi Cheble, coincidió con esa postura y también solicitó la absolución. Finalmente, Romero Lascano sostuvo que la investigación no había reunido el grado de certeza necesario para dictar una condena.
La acusación se había construido a partir de las contradicciones advertidas durante el juicio realizado en 2018, en el que Mercado declaró como testigo sobre las últimas horas en las que estuvo junto a Paulina.
Las contradicciones no fueron consideradas suficientes
Mercado había quedado bajo sospecha por las diferentes versiones que brindó sobre la salida del boliche Gitana, el viaje en remís y otros movimientos ocurridos durante aquella madrugada.
La hipótesis acusatoria indicaba que esas imprecisiones podían haber formado parte de un pacto de silencio. Sin embargo, el paso del tiempo, las deficiencias de la investigación inicial y la ausencia de pruebas externas que demostraran una intención de ocultamiento debilitaron esa teoría.
A comienzos de 2026, Mercado estuvo cerca de aceptar una condena de tres años de prisión condicional mediante un juicio abreviado. El acuerdo fue rechazado porque, pese a reconocer formalmente la acusación, continuaba manifestando que no recordaba los hechos.
Un nuevo capítulo sin respuestas definitivas
Antes de conocerse la sentencia, Mercado aseguró que siempre había dicho la verdad y que nunca se había negado a declarar. También afirmó que el proceso judicial y la exposición pública afectaron profundamente su vida personal.
Con la absolución, quedó desvinculada penalmente de la acusación por encubrimiento. La decisión suma un nuevo capítulo a uno de los expedientes más emblemáticos y dolorosos de Tucumán, iniciado después del asesinato de Paulina Lebbos y atravesado durante dos décadas por denuncias de irregularidades, condenas por encubrimiento y resoluciones que todavía no permitieron establecer responsabilidades por la autoría material del crimen.
