Boca Juniors sufrió en Chile, pero se impuso 4-3 en los penales a O’Higgins en el Estadio El Teniente de Rancagua después de igualar 1-1 en los 180 minutos y fue el último clasificado a los octavos de final de la Copa Sudamericana, instancia en la que se medirá a Recoleta de Paraguay.
Tras el 1-0 de la ida en la Bombonera, el Xeneize necesitaba resguardar esa ventaja, pero sufrió el encuentro en el primer tiempo porque le costó sostener la pelota y su mejor momento se vio en el cuarto de hora inicial, luego de un aviso de Felipe Faúndez que se marchó desviado. Eso despertó a la visita, que atropelló a su rival con centros al área, pero nadie pudo aprovecharlos y todos los ataques se diluyeron hasta irse al entretiempo sin llegadas bajo los palos.
En contraposición, el equipo de Lucas Bovaglio lastimó a las espaldas de Santiago Ascacíbar, quien se vio superado por la falta de colaboración en la zona medular. No fue una casualidad que los dos ataques claros del cuadro trasandino fueron en las inmediaciones de la medialuna producto de despejes defensivos, pero el anfitrión tampoco tuvo eficacia.
Ya en el complemento, O’Higgins profundizó su superioridad con el apoyo de sus hinchas en las tribunas, aunque su carencia en la definición mantenía el cero hasta que a los 72 minutos aprovechó un mal despeje de Jorge Figal hacia el medio del área para la posterior volea de Francisco Panchito González.
Tras igualar la llave en el resultado global, el dueño de casa tuvo la clasificación con un cabezazo de Thiago Vecino que terminó en las manos de Álvaro Montero, mientras que Boca Juniors reaccionó de la mano de los pibes porque Leonel Flores (reemplazó a Sebastián Villa, de discreta actuación) estrelló un remate en el travesaño y Tomás Aranda forzó dos tapadas excepcionales de Omar Carabalí. El marcador no se modificó y todo culminó en los penales.
Acto seguido, Montero se destacó por atajarle la ejecución a Luis Pavez y Aranda tuvo la oportunidad de asegurar la victoria, pero picó el penal y Carabalí le adivinó la intención. Más allá de esto, Lautaro Blanco convirtió el quinto tiro para sellar el triunfo y esquivar la prematura eliminación.
De esta forma, Boca Juniors se recuperó de la caída 0-3 contra Deportivo Riestra en el comienzo del Torneo Clausura y buscará prolongar la racha positiva este domingo desde las 17:00 ante Newell’s en Rosario.
