Rossana Chahla mantiene abierta la incógnita sobre su futuro político y alimenta las especulaciones sobre una eventual candidatura a la reelección en 2027. Mientras desde su entorno aseguran que una definición podría conocerse en los próximos días, la oposición cuestiona tanto su gestión como la expectativa generada alrededor del anuncio y, en las redes sociales, una parte importante de los comentarios tampoco acompaña el clima de entusiasmo que intentan instalar sus funcionarios.
La intendenta todavía no confirmó si buscará un segundo mandato en San Miguel de Tucumán. En el oficialismo, sin embargo, ya comenzaron a posicionarla como la candidata natural del peronismo y a reclamar públicamente su continuidad.
El secretario General municipal, Rodrigo Gómez Tortosa, sostuvo que Chahla es “la dirigente que la ciudad necesita para consolidar su presente y construir su futuro”, mientras que el presidente del Concejo Deliberante, Fernando Juri, consideró necesario un segundo período para completar los objetivos de la actual administración.
También Luciano Chincarini, secretario de Servicios Públicos, descartó que existan dudas sobre el futuro electoral de la intendenta y señaló que se trata simplemente de esperar el momento político adecuado.
Mientras sus funcionarios anticipan prácticamente una candidatura, Chahla evita confirmarla y mantiene el suspenso.
La oposición cuestiona el misterio y pone la gestión bajo la lupa
El escenario es completamente distinto fuera del núcleo oficialista.
El concejal Carlos Ale, aliado del gobernador Osvaldo Jaldo pero enfrentado políticamente con sectores de la administración municipal, calificó a la gestión de Chahla como “individualista” y advirtió que, si pretende competir nuevamente, deberá ampliar su esquema político y convocar a otros sectores.
Ale también recordó las dificultades electorales que tuvo el peronismo en la Capital y planteó que para 2027 será necesario reconstruir la confianza de un electorado que observa con enojo y desgaste a buena parte de la dirigencia política.
Mucho más duros fueron los radicales Leandro Argañaraz y Federico Romano Norri.
Argañaraz cuestionó directamente la expectativa generada alrededor de la definición electoral de Chahla y sostuvo que la intendenta actúa como si la ciudadanía estuviera esperando su anuncio. Según el edil, ocurre exactamente lo contrario y existe un sector que espera que deje el cargo al finalizar su mandato.
Romano Norri también rechazó la posibilidad de una continuidad y apuntó contra el desempeño municipal. Para el concejal, el ciudadano capitalino eligió a Chahla como una alternativa, pero después de estos años de gestión podría haber modificado su evaluación.
De esta manera, mientras el oficialismo presenta una eventual reelección como una consecuencia natural de la gestión, desde la oposición intentan instalar otra lectura: que la intendenta todavía debe demostrar que conserva el respaldo con el que llegó al Palacio 9 de Julio.
En las redes, críticas por la gestión y pedidos para que se dedique a gobernar
El debate también se trasladó a los comentarios de los lectores, donde se acumularon cuestionamientos tanto al eventual lanzamiento electoral como al balance de la administración municipal.
“Que se dedique a trabajar para lo que fue electa”, escribió uno de los usuarios, mientras otro directamente expresó: “Espero que dé un paso al costado”.
También aparecieron ironías respecto del suspenso generado alrededor de la definición política y cuestionamientos a la idea de convertir una decisión electoral en un acontecimiento central para la ciudadanía.
Otros comentarios fueron directamente hacia la gestión. Entre las críticas se mencionaron el transporte público, el tránsito, el estado de las calles, las inundaciones y el costo de determinadas obras municipales.
Uno de los planteos más repetidos fue que, antes de hablar de reelección, debería realizarse un balance entre las promesas de campaña y los objetivos efectivamente cumplidos.
“Me gustaría saber qué propone la intendenta, es decir, su plan de acción en estos temas para poder definir en forma pensante si la puedo votar o no”, sostuvo uno de los lectores al enumerar problemas como tránsito, transporte público, pavimentación y prevención de inundaciones.
Hubo también mensajes favorables a Chahla y usuarios que defendieron obras realizadas durante su administración, entre ellas la recuperación de la Asistencia Pública y trabajos en barrios alejados del centro. Por eso, los comentarios no constituyen una encuesta ni permiten afirmar que exista un rechazo generalizado. Sí muestran que el escenario está lejos de ser el acompañamiento unánime que describen algunos integrantes del oficialismo.
Una candidatura todavía sin confirmar y una discusión que ya comenzó
Chahla todavía no dijo públicamente qué hará en 2027, pero el operativo político alrededor de su figura ya está en marcha.
Sus colaboradores piden continuidad, dirigentes peronistas la presentan como candidata natural y desde la Municipalidad sostienen que el anuncio llegará cuando corresponda. Del otro lado, la oposición cuestiona el balance de la gestión y busca romper con la idea de que la reelección está garantizada.
En ese contexto, el misterio puede servir para mantener a Chahla en el centro de la conversación política, aunque también genera cuestionamientos entre quienes consideran que las prioridades deberían estar puestas en los problemas cotidianos de la Capital.
La intendenta todavía puede elegir cuándo despejar la incógnita. Lo que no puede controlar con la misma facilidad es la reacción que esa definición tendrá fuera de su círculo político.
Y allí aparece una señal que incomoda al oficialismo: mientras sus funcionarios hablan de continuidad y transformación, en los comentarios ciudadanos abundan las críticas, los pedidos de explicaciones y quienes directamente prefieren que Chahla no busque un segundo mandato.
