Un sismo de magnitud 5,9 sacudió la región de Tokio a las 2 de la mañana, activando las alarmas de emergencia en todo el este del país.
El epicentro se registró a 70 km de profundidad. Afortunadamente, las autoridades meteorológicas descartaron el riesgo de tsunami y confirmaron que las centrales nucleares de Fukushima y Tokai 2 operan sin anomalías.
El fuerte temblor dejó un saldo de al menos 37 heridos, rotura de tuberías de agua, cortes de luz en cientos de viviendas y demoras en el servicio de trenes al aeropuerto de Narita.
