El temporal que golpeó a Tucumán dejó un escenario delicado en distintos puntos de la provincia, con inundaciones, anegamientos y caminos dañados. El gobernador Osvaldo Jaldo advirtió que la situación sigue siendo compleja y remarcó que el impacto de las precipitaciones obligó a desplegar asistencia inmediata para las familias afectadas, muchas de las cuales perdieron pertenencias y sufrieron el ingreso de agua en sus viviendas.
Según se informó, durante el episodio más intenso se registraron cerca de 170 milímetros de lluvia en pocas horas, un volumen que desbordó la capacidad de ríos, canales y desagües. El fenómeno, además, modificó el mapa habitual de riesgo: hubo sectores que históricamente no se inundaban y esta vez terminaron afectados por el avance del agua.
Leales, Graneros y la ruta 38, entre los puntos más comprometidos
Entre las zonas más golpeadas aparecen localidades de Leales, sectores de Graneros, Taco Ralo y parajes del interior profundo, donde el agua escurre con dificultad. En ese contexto, el Gobierno provincial informó que incluso debió intervenir sobre la ruta provincial 323 para facilitar el drenaje en una de las comunidades afectadas.
A ese cuadro se sumó otro hecho de fuerte impacto en el sur tucumano: el corte preventivo de la ruta nacional 38, donde se detectó una importante acumulación de agua sobre la calzada. Durante un relevamiento realizado en La Posta, Huasa Pampa Sud y El Jardín, también se observó una camioneta prácticamente cubierta por el agua a la altura de la finca La Concepción. Aunque hasta ese momento no se habían reportado evacuados, sí se constató que varias familias tenían agua dentro de sus casas.
Asistencia, monitoreo y evaluación de las clases
Frente a la emergencia, la Provincia mantiene un operativo conjunto con municipios, comunas, Defensa Civil, Policía Lacustre y distintas áreas del gabinete. La asistencia se realiza por vía terrestre, con helicópteros y también con canoas en los sectores donde el acceso quedó más complicado por el temporal.
En paralelo, el Gobierno inició un relevamiento para determinar si están dadas las condiciones para sostener el dictado de clases en el interior. La evaluación no solo se centra en el estado de los edificios escolares, sino también en la transitabilidad de los caminos. La prioridad oficial, según se indicó, será evitar riesgos para alumnos y docentes mientras continúe la inestabilidad climática.
