El riesgo país volvió a subir y alcanzó los 655 puntos básicos, el nivel más alto de 2026, mientras los bonos argentinos profundizaron su caída. El dato expuso las dudas que persisten en el mercado pese a los anuncios realizados por Javier Milei y Luis Caputo durante su visita a París.
El Gobierno presentó una “bazooka” de US$75.000 millones para afrontar las necesidades financieras. La cifra incluye US$20.000 millones que el Banco Central proyecta comprar, US$20.000 millones del swap con China, otros US$20.000 millones de una línea acordada con Estados Unidos y unos US$15.000 millones de capacidad de intervención en futuros. Sin embargo, buena parte de esos recursos no constituye dólares líquidos disponibles de inmediato.
El swap chino alcanza unos US$19.200 millones, pero actualmente hay activados alrededor de US$5.000 millones. En tanto, la línea con Estados Unidos existe como acuerdo contingente y no equivale a reservas incorporadas al activo del BCRA.
También existen dudas sobre la capacidad de acumulación de reservas. Hasta el 30 de septiembre, el Central había comprado US$14.568 millones en el mercado, pero las reservas brutas aumentaron en US$4.995 millones: pasaron de US$41.095 millones a fines de 2025 a US$46.090 millones.
Los anuncios de inversiones tampoco despejaron las dudas. TotalEnergies presentó proyectos por más de US$10.000 millones y Pan American Energy anunció US$1.200 millones para Cerro Dragón, aunque se trata de empresas con presencia histórica en el país y planes de inversión de largo plazo.
El contexto agrega presión: la inversión extranjera directa cayó de US$11.644 millones en 2024 a US$3.134 millones en 2025, mientras la formación bruta de capital fijo retrocedió 11,6% interanual en el primer trimestre.
