Roberto Fuentes, de 39 años, volvió a quedar detenido en Tucumán apenas 40 días después de haber recuperado la libertad tras cumplir una condena por abuso sexual. Ahora, la Justicia lo acusa por el femicidio de Cynthia Lazarte, una mujer de 41 años que fue hallada muerta dentro de un auto incendiado en Francia al 1.100, en la capital tucumana.
Una víctima en extrema vulnerabilidad
Cynthia Lazarte era conocida en la zona como “La Piba”. Madre de cuatro hijos, atravesaba una situación de calle y problemas de consumo desde hacía años. También tenía una discapacidad motriz: había perdido el pie derecho y tres dedos del izquierdo, por lo que se desplazaba con muletas.
Según relataron vecinos, el viernes previo al crimen Cynthia había logrado bañarse y esperaba pasar la noche en la casa de familiares. Sin embargo, durante la tarde le habría mostrado a una conocida la foto de un hombre al que definía como “malo” y que, según decía, la perseguía.
Horas después, pasada la 1 de la madrugada del sábado, vecinos llamaron al 911 para advertir que un vehículo estacionado se estaba incendiando. Cuando la Policía llegó al lugar, encontró el cuerpo de una mujer en el interior. Más tarde se confirmó que se trataba de Cynthia.
La acusación: golpes, estrangulamiento y fuego
Durante la audiencia de formulación de cargos, el auxiliar fiscal Lucas Maggio, bajo instrucciones del fiscal Pedro Gallo, imputó a Fuentes por homicidio agravado por mediar violencia de género.
La acusación sostiene que Cynthia fue atacada con golpes, heridas cortantes y finalmente estrangulada con un cable negro. Según los investigadores, la muerte se produjo antes de que el cuerpo fuera incendiado, ya que no se habrían detectado restos de hollín en las vías respiratorias de la víctima.
Para el Ministerio Público Fiscal, el fuego habría sido utilizado como una maniobra para borrar rastros. Además, se ordenaron análisis complementarios para determinar si Cynthia también fue víctima de abuso sexual antes de ser asesinada.
Las cámaras de seguridad de la zona y los testimonios de vecinos fueron claves para ubicar al acusado junto a la víctima. Los investigadores también señalaron que Fuentes presentaba lesiones en el cuello y el tórax, que podrían haber sido provocadas por Cynthia mientras intentaba defenderse.
Preventiva y conmoción en Tucumán
La jueza María Alejandra Balcázar ordenó seis meses de prisión preventiva para Fuentes. La magistrada consideró que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, especialmente porque todavía quedan testigos por declarar.
El acusado había recuperado la libertad el 3 de abril, tras cumplir una condena de seis años por abuso sexual. Ese antecedente agravó la conmoción pública por el caso y abrió nuevamente el debate sobre la reincidencia, los controles posteriores a la prisión y la protección de mujeres en situación de extrema vulnerabilidad.
El crimen de Cynthia Lazarte fue registrado como el cuarto femicidio del año en Tucumán. En el barrio, vecinos expresaron dolor e indignación por el final de una mujer marcada por la pobreza, la discapacidad, las adicciones y la falta de contención efectiva.
La investigación judicial recién comienza, pero el caso ya dejó una postal brutal: una mujer vulnerable asesinada en el lugar donde buscaba refugio y un acusado que, según la Justicia, había vuelto a las calles hacía apenas 40 días.
