Las intensas lluvias que golpearon a Tucumán en los últimos días dejaron consecuencias visibles no sólo en barrios, viviendas y zonas rurales, sino también en algunas de las rutas más transitadas de la provincia. En ese contexto, la Dirección Provincial de Vialidad informó este jueves el estado actualizado de distintos corredores viales afectados por derrumbes, anegamientos y cortes preventivos, mientras persiste la preocupación por la seguridad de quienes necesitan circular.
El parte oficial puso el foco en tres trazas especialmente sensibles: las rutas 338, 347 y 157. En todos los casos hay complicaciones que alteran la normal circulación y obligan a extremar los cuidados. El informe llegó en medio de una semana marcada por la alerta meteorológica amarilla, los desbordes de agua y los problemas de conectividad en distintos puntos del territorio tucumano.
La advertencia de las autoridades no es menor. Más allá de que para los próximos días se espera una disminución de las precipitaciones, el daño ya producido sobre caminos y calzadas mantiene abierto un escenario delicado. Por eso, el mensaje central sigue siendo el mismo: circular sólo si es necesario y hacerlo con suma precaución.
Qué pasa en las rutas 338, 347 y 157
Uno de los puntos más comprometidos es la ruta 338. Allí se dispuso un corte entre los kilómetros 1 y 2, en la zona de Casa de Belén, donde un derrumbe obstruye parte de la calzada. Se trata de un tramo clave por su uso frecuente y por su conexión con sectores de gran movimiento vehicular, de modo que la interrupción genera complicaciones concretas para quienes deben trasladarse por esa vía.
En la ruta 347, en tanto, el problema se presenta a la altura de la central hidroeléctrica de El Cadillal. En ese sector hay agua sobre la carpeta asfáltica como consecuencia de la erogación del dique luego de haber alcanzado su cota máxima. Esa situación vuelve especialmente riesgosa la circulación, ya que la presencia de agua sobre la ruta reduce la visibilidad, afecta la adherencia y puede derivar en maniobras peligrosas.
El caso de la ruta 157 aparece directamente como el más severo. El camino hacia La Madrid se encuentra intransitable debido a los cortes realizados por el Gobierno provincial para permitir la salida del agua del pueblo. La medida responde a la emergencia hídrica que atraviesa esa zona del sur tucumano, donde las inundaciones provocaron escenas críticas, evacuaciones y una fuerte conmoción social. En ese marco, la interrupción del tránsito es parte de una estrategia para aliviar la acumulación de agua, aunque implique una afectación directa a la conectividad.
El temporal aflojaría, pero la emergencia sigue
Aunque el pronóstico anticipa una baja en la intensidad de las lluvias para los próximos días, eso no significa que la situación esté normalizada. Las secuelas del temporal siguen condicionando la circulación y obligan a un monitoreo constante del estado de rutas, puentes y accesos. En escenarios como este, el riesgo no depende sólo de si sigue lloviendo, sino también de lo que ya dejaron las precipitaciones sobre la infraestructura.
La combinación de derrumbes, agua acumulada y cortes preventivos muestra hasta qué punto el temporal alteró la vida cotidiana en Tucumán. No se trata únicamente de una molestia para automovilistas o transportistas, sino de una dificultad concreta para garantizar traslados, asistencia y comunicación entre distintas localidades en un momento especialmente sensible.
Por eso, el parte de Vialidad no debe leerse como una actualización menor, sino como una radiografía de una provincia todavía atravesada por las consecuencias de la tormenta. La recomendación oficial de circular con prudencia no es una fórmula de rutina: hoy resume una necesidad urgente frente a un mapa vial afectado y a una emergencia que, aunque empiece a ceder en el clima, todavía sigue presente sobre el terreno.
